No tanto ni tan poco. Un reciente artículo publicado en el Boletín de Personalidad y Psicología Social (Personality and Social Psychology Bulletin) da cuenta de una reveladora investigación de 3 universidades americanas (Luterana de California, de Búfalo y de Texas). Este estudio ha demostrado que una cosa es la teoría y otra muy distinta la práctica, en el terreno de la atracción entre géneros, bajo la lupa del coeficiente intelectual.

Si le preguntamos a cualquier hombre con cierto nivel educativo si se siente atraído por una fémina inteligente, la respuesta será afirmativa en el 90% de los casos. En general, los hombres reportan que la inteligencia es una de las primeras cualidades que buscan en una mujer como potencial pareja. Sin embargo, una cosa es admirarlas y otra muy distinta elegirlas como pareja. El estudio en cuestión demostró que los hombres se sienten intimidados por una mujer más inteligente que ellos, por lo que ni siquiera se atreven a pedirle una cita. Y esto ¿por qué? Por el ego masculino! (lo dicen los investigadores, no yo).

En un primer escenario, 151 estudiantes varones leyeron los perfiles de damas que habían obtenido menores o superiores calificaciones en un test de inteligencia y las ordenaron de acuerdo a su rango de atractivo. Los resultados arrojaron que los hombres tenían una impresión más favorable y demostraban mayor interés por las mujeres que habían tenido scores más altos que los de ellos. 86% de los varones respondieron que se sentirían cómodos saliendo en una cita con las más inteligentes y que, por supuesto, no se sentirían intimidados para nada.

En la segunda parte del programa, los psicólogos crearon escenarios en los cuales las mujeres más inteligentes no eran ya hipotéticos ejemplos abstractos sino que estaban presentes en la misma habitación que los varones. En esta oportunidad, los hombres pasaron por otro test de inteligencia y se les informó que luego se verían en persona con chicas que habían tenido resultados mejores o peores a los suyos. Súbitamente, la opinión de los universitarios cambió. Se les pidió que hicieran una lista con las damas con las que desearían intercambiar números telefónicos o planear una cita y, ahora que las iban a conocer cara a cara, las más inteligentes fueron las menos solicitadas!

En un tercer escenario, hombres y mujeres tomaron un test de inteligencia en el mismo salón. Una vez terminado, sus scores fueron leídos en voz alta. Luego se le pidió a cada hombre que se sentara al lado de una mujer, de acuerdo a duplas seleccionadas por los investigadores. Curiosamente, cuando los jóvenes tenían resultados más altos en el test, se sentaban mucho más cerca de la joven que les había tocado; pero si la muchacha era la que había obtenido el score más alto, entonces el joven guardaba mayor distancia, indicando con su lenguaje no verbal que no se sentía atraído por ella.

Los estudios confirmaron que, si bien para algunos hombres la inteligencia superior femenina es atractiva, lo resulta solamente en teoría. Cuando en situaciones reales tal contacto se produce, la mayor inteligencia de la mujer se convierte en un “turn off” (espanta hombres). Aún más, los investigadores concluyeron que la mera presencia de una mujer más inteligente a su lado hacía que los varones se sintieran amenazados, experimentando emociones de virilidad disminuida.

La conclusión más importante podría ser la diferencia entre lo que los hombres dicen que quieren y lo que eligen en la práctica. Por otra parte, de ahora en adelante, las mujeres inteligentes deberían prestar mucha más atención al lenguaje corporal de los caballeros con los que salen en citas románticas: porque una cosa es lo que dicen con los labios pero otra muy distinta lo que sus cuerpos revelan!

Amigo que me lee, ¿saldría con una mujer más inteligente que usted?

 

GQI-CeciliaAlegria

* Cortesía de Cecilia Alegría, La Doctora Amor. La opinión de los columnistas no coincide necesariamente con la de Ismael Cala.