El embarazo es una hermosa etapa y cuando una mujer ya ha confirmado estar en este periodo, requiere cuidarse más que nunca para preservar la salud y favorecer el buen desarrollo de su bebé, con la finalidad de no padecer riesgos innecesarios y posibles complicaciones. Traer al mundo un bebé sano con una madre en buenas condiciones es el objetivo de todos.

Durante este tiempo que debemos cuidar dos vidas, surgen muchas inquietudes sobre la alimentación a seguir, qué hacer y qué evitar. Es indudable que una buena nutrición será la base para el desarrollo satisfactorio de cualquier gestación.

Para mantenerte alejada de cualquier riesgo y poder gozar de una etapa feliz y sana, es posible que debas evitar algunos alimentos, productos y actividades. Te daré algunas sugerencias que mantendrán tu embarazo saludable:

  • Cuidado con el consumo de cafeína: el café, té o bebidas refrescantes que contienen cafeína no están prohibidos por completo durante el embarazo, pero lo más recomendable es reducir al mínimo su consumo sobre todo en el primer trimestre ya que actúa como una sustancia estimulante. La cantidad consumida no debe superar 300 miligramos diarios, es decir, tres tazas de café pequeñas, aunque muchos expertos recomiendan consumir aún menos. Incluso en el caso de poder evitarlas, será mejor hacerlo. Además, si presentas molestias digestivas como acidez, náuseas o vómitos, lo mejor es prescindir por completo de la cafeína y los productos que la contengan para mantener un estado saludable.
  • Evita el pescado azul: según la Agencia Española de Seguridad Alimentaria y Nutrición (AESAN), durante el embarazo se debe evitar el consumo de pez espada, tiburón, atún rojo y otros pescados similares, pues este tipo de alimentos acumulan mayor cantidad de metales, como el mercurio, que pueden llegar al bebé durante la gestación y afectar al desarrollo de su sistema nervioso. Aunque los ácidos grasos presentes en estos pescados son muy beneficiosos, lo recomendable es consumir otra variedad del mismo grupo o comerlos solo ocasionalmente.
  • Evita el consumo de carnes crudas o poco cocinadas: la toxoplasmosis es una infección ocasionada por un parásito llamado toxoplasma gondii, que puede ser peligroso durante el embarazo. Esta infección puede afectar en ocasiones la placenta y al bebé. La mejor manera de prevenir el contagio es evitar los consumos de carnes crudas o poco cocinadas, además de leche cruda de cabra, verduras o huevos que no estén cuidadosamente limpiados y completamente cocidos. De igual modo es importante evitar el contacto con los excrementos de los gatos.
  • No realices ejercicios de alto impacto: aunque no existe impedimento para ejercitarse durante el embarazo, a menos que un especialista así lo indique o que el embarazo presente algún riesgo, durante esta etapa lo recomendable es realizar solo ejercicios leves y que no involucren algún tipo de impacto como saltos, sacudidas o cargar objetos pesados. Practicar yoga, realizar caminatas a paso leve-moderado y ejercicios acuáticos son algunas buenas opciones que pueden prepararte para el momento tan esperado, manteniendo un peso adecuado y una condición física óptima. Siempre consulta con tu médico especialista antes de iniciar cualquier actividad, recuerda que las recomendaciones son individuales para cada mujer y su embarazo.
  • Dile adiós al alcohol y al tabaco: evitar el alcohol durante el embarazo es UNA PRIORIDAD. El alcohol penetra en la sangre del bebé casi en las mismas concentraciones en las que está en la sangre de la mamá, por esto puede dar lugar a numerosos problemas y complicaciones para ambos, como un tamaño menor al normal, deficiencias mentales, deformidades, mayor riesgo de morir luego de nacer, aumento del riesgo de aborto espontáneo, parto prematuro, complicaciones durante el parto, y muchos otros más. Entre más ingieras bebidas alcohólicas, mayores serán las consecuencias.

Por otra parte, está demostrado que el tabaco puede ocasionar en la madre aumento del riesgo de aborto, hemorragia vaginal, parto prematuro, embarazo ectópico e implantación anómala, desprendimiento de la placenta, entre otros. Y en el bebé, el cigarrillo de la madre es una de las principales causas de bajo peso al nacer, apnea y riesgo de muerte súbita luego del nacimiento.

Tu salud y la de tu pequeño dependen de tus buenos hábitos. Siempre que tengas alguna inquietud no dudes en consultar con tu médico. ¡Lo mejor prevenir a tiempo!

* Cortesía de Samar Yorde La opinión de los columnistas no coincide necesariamente con la de Ismael Cala.