La mala alimentación y el sobrepeso es una de las causas más habituales de muerte prematura. Una investigación científica ha desvelado que comer 800 gramos de frutas y verduras cada día puede disminuir hasta un 31% el riesgo de este tipo de fallecimiento.

Esta ingesta diaria influye en la reducción de ictus, cáncer, enfermedades cardiovasculares o cardiopatías. Es más, según el estudio publicado en la revista International Journal of Epidemiology hasta 7,8 millones de muertes prematuras en 2013 podrían haberse visto reducidas si se hubieran tomado los 800 gramos.

Incluso, 200 gramos de verdura o fruta puede reducir un 15% de muerte prematura. Una dieta saludable y el ejercicio diario nos ayudará a cuidar de nuestro cuerpo.