Ser generoso es una de las reglas básicas para construir una red de contactos poderosa. Cuanto más das, más impacto tienes, más personas quieren ser parte de tu círculo y paulatinamente ese círculo se expande y se fortalece. Pero para aprovechar esa red que con tanto esfuerzo has armado durante años, debes saber cómo y cuándo pedir ayuda. O favores. Que para el contexto de esta conversación es lo mismo. 

En el largo plazo los favores fortalecen las relaciones. Por un lado, los estudios muestran que cuando alguien te ha hecho un favor suele estar más dispuesto a hacerte otro favor en el futuro. Por el otro, esta inversión que la persona hace en ti la torna más interesada en tu bienestar y en tu éxito profesional.

Los favores no sólo benefician al que los pide

Toma esto como regla. Cuando alguien te concede el favor que pides, también se está beneficiando. Ya sea que le de satisfacción ayudarte, o que en el proceso esté ayudando a una tercera persona de su red, o por último, que sepa que en el futuro podrá pedirte algo a ti. Ahora ojo, esta no es razón para que no pongas cuidado en cuándo, cómo y qué pides a cada uno.

Sobreponerse al temor al rechazo

Una de las razones más comunes de la reticencia a pedir favores es evitar el rechazo. Sin embargo, si nunca te dicen que “no” significa que:

1) No estás pidiendo ayuda con suficiente frecuencia y,

2) ¡No estás pidiendo lo suficiente!

¿Qué quiero decir con esto? Te lo aclaro con un ejemplo. Si a un consultor nunca le rechazan una propuesta por ser muy cara, significa que está pasando presupuestos muy baratos. Entonces, en lugar de tener temor al rechazo, búscalo. Cuando te rechacen querrá decir que vas por buen camino.

Cuándo pedir un favor

No hace falta que tengas una relación profunda o de larga data con alguien para que le pidas un favor. Es más, es buena práctica (sobre todo si eres mujer y te cuesta pedir ayuda) que pidas pequeños favores a extraños o a quienes no te conocen demasiado. El secreto es cómo lo haces para que la otra persona sienta deseos de hacerte el favor.

Cómo pedir un favor

Trata de pedir favores que sean pequeños o simples de conceder para la otra persona pero que tengan una enorme significancia para ti. Y facilítale al otro el proceso lo más posible. Por ejemplo:

A un ejecutivo de tu red de contactos:

“Tengo que pedirte un gran favor: Quisiera ser uno de los panelistas en la conferencia X que tu empresa está patrocinando. Me daría una gran visibilidad y me ayudaría a conseguir empleo. ¿Podrías recomendarme al equipo de selección? Aquí te envío el formulario ya completo con todos los datos. Sólo falta agregar tu información de contacto”.

O a un ex jefe:

“¿Podrías escribirme una recomendación en Linkedin? Te preparé un borrador para que puedas ajustar lo necesario y no te tome demasiado tiempo.”

Saber qué pedir

Si realmente quieres sacarle provecho a tu red de contactos debes poder pedir de todo: asesoramiento, inversión en tu empresa, difusión, presentaciones, etc. La clave es saber qué pedirle a cada uno de tus contactos y de qué manera hacerlo. Ten presente que hay estudios que revelan que la mayoría de los favores los conceden personas que están en un segundo nivel en tu red. Es decir, no necesariamente tus propios contactos pero algún conocido de ellos.

Entonces, habrá veces que la pregunta deba ser: “¿Conoces a alguien que me pueda ayudar en…?” Y otras que el pedido sea más directo. Aquí te paso los pedidos que debes evitar.

Qué tipo de pedidos evitar

Si quieres maximizar la cantidad de favores que te otorgan, evita todo lo que implique que la persona a la que le estás pidiendo un favor:

  • Invierta más de unos pocos minutos en hacerte el favor
  • Ponga su reputación en juego por ti si no te conoce bien
  • Sienta que estás abusando de la relación porque le estás pidiendo demasiados favores
  • Sienta que sólo pides y nunca estás dispuesto a hacer nada por ella

Una nota final para mis lectoras mujeres

A las mujeres nos cuesta más que a los hombres pedir ayuda. Te propongo que en lugar de verlo como una debilidad lo veas como un signo de tu fortaleza. De que te animas a ir por más. De que te sientes con el derecho a pedir lo que quieres. Dale. El futuro es tuyo.

Y si necesitas ayuda en expandir tu red de contactos, en sentirte más confiada o en desarrollar cualquier otra habilidad blanda para crecer en tu carrera, explora nuestro programa Step Up.

GQI-MarielaDabbah

* Cortesía de Mariela Dabbah. La opinión de los columnistas no coincide necesariamente con la de Ismael Cala.