Una sobrina muy querida en la familia presentó a los 47 años un cuadro de vómitos, decaimiento, pérdida de peso e infección urinaria. Fue ingresada en una unidad de terapia intensiva con el diagnóstico de cetoacidósis diabética (algo que sucede cuando la azúcar está muy alta).

Mi hermana se alarmó mucho, pues había ingresado varias veces al hospital por tener la diabetes descontrolada. Ahora ella se inyecta insulina dos veces al día y trata de mantener una dieta balanceada, pero muchas veces come a escondidas, y eso causó que tuviera que ser ingresada varias veces en el hospital. Han pasado trece años desde que mi sobrina fue diagnosticada con diabetes mellitus tipo 2 y la vida de la familia y de ella ha sido muy difícil por su enfermedad.

La diabetes mellitus (DM) es un trastorno metabólico que se caracteriza por un nivel alto de glucosa (azúcar) en la sangre, la cual produce daños irreversibles en todos los órganos.

Actualmente, la Organización Mundial de la Salud (OMS) considera la diabetes como una “epidemia”. En el 2014, se reportó que había 382 millones de diabéticos en todo el mundo, cifra que se estima sobrepase los 592 millones antes de los próximos 25 años.

Según la American Diabetes Association (Asociación Americana de la Diabetes), casi un tercio de las personas que padece de diabetes, un trastorno que puede ser mortal, desconoce tener la condición. Por tal razón, es sumamente importante instruirse sobre la diabetes y sus síntomas. Un diagnóstico temprano de esta condición le puede ayudar a seguir llevando un estilo de vida más o menos normal.

HAY DOS TIPOS DE DIABETES:

Las personas con diabetes Tipo 1 no producen insulina. Este tipo es común entre niños y jóvenes. Esta condición exige inyecciones de insulina para mantener la azúcar controlada.

Las personas con diabetes Tipo 2 producen suficiente insulina, pero sus cuerpos no usan adecuadamente la que producen (resistencia a la insulina). Esto afecta sobre todo a adultos de edad avanzada y a las personas con un historial familiar de padecimiento de esta condición.

No obstante, en los últimos años ha aumentado de forma alarmante el número de niños diagnosticados con diabetes Tipo 2. Los expertos atribuyen tal aumento a una mala nutrición, al sobrepeso y la falta de ejercicio. Esto también es cierto para los adultos.

LAS SEÑALES DE ALARMA EN DIABETES TIPO 2 INCLUYEN:

  • Orinar frecuentemente
  • Sed o hambre fuera de lo normal
  • Baja de peso inexplicable
  • Irritabilidad
  • Fatiga
  • Problemas de la vista
  • Infecciones frecuentes, especialmente urinarias, periodontales y vaginales
  • Heridas que tardan en sanarse
  • Pérdida de sensación o cosquilleo en las manos o pies

Las complicaciones de la diabetes son serias y pueden incluir ceguera, trastornos de los riñones, del corazón, de la circulación, úlceras en las extremidades, etc. El manejo y progresión de la diabetes está ligado estrictamente al estilo de vida. Los pacientes con diabetes deben de estar preparados para afrontar la enfermedad con un plan apropiado de dieta y actividad física.

*La opinión de los columnistas no coincide necesariamente con la de Ismael Cala.