La bulimia o bulimia nerviosa, como también se le conoce, es un trastorno alimentario caracterizado por la adopción de conductas en las cuales el paciente se aleja de las pautas de una alimentación saludable, consumiendo comida en exceso en períodos de tiempo muy cortos. Esto genera una sensación temporal de bienestar, para después buscar o eliminar el exceso a través de vómitos o laxantes, ejercicios excesivos, enemas y otros, que ocurren típicamente como promedio dos veces a la semana por tres meses.

En el caso de la bulimia nerviosa, generalmente el índice de masa corporal es normal. El temor a engordar afecta directamente a los sentimientos y emociones del paciente, influyendo en su estado anímico, que en poco tiempo desembocará en problemas depresivos. La bulimia es más común en mujeres entre los veinte y treintas años. Es muy importante el examen físico para descartar algunos signos del trastorno, como son: aumento de la glándula parótida y erosión de los dientes, entre otras. El paciente físicamente luce normal.

Por otra parte, la anorexia nerviosa es también un desorden de la conducta alimentaria, que consiste en un temor obsesivo a engordar, que lleva a aborrecer la comida y a reducirla progresivamente hasta el punto de no poder comer casi nada. Estos pacientes, por lo general, tienen muy bajo peso corporal (menos del 85% del peso ideal ). Este trastorno es más frecuente en mujeres, que pueden tener una imagen distorsionada del cuerpo.

Podríamos decir que ambos desordenes se dan en personas que se sienten descontentas con su imagen, pues tienen una severa preocupación sobre el peso y la forma de su cuerpo.

Los signos de alerta, para una persona que sospeche ser víctima de este mal, podrían muchos signos, pero los principales son: pérdida de peso llamativa o delgadez extrema, encontrar excusas para saltarse las comidas, comportamientos alimenticios inusuales, aplicación de ritualismo al comer, extrema sensibilidad a la crítica, abandono de amigos y actividades, comportamientos inusuales o compulsivos y cambios de temperamento, entre otros.

Existen muchos tipos de tratamientos, por ejemplo la sicoterapia interpersonal y el uso de algunos medicamentos antidepresivos. El apoyo familiar juega un papel primordial en la prevención y tratamiento de dichos trastornos.

El tratamiento adecuado y temprano de la anorexia nerviosa previene muchas secuelas, tales como fallos cardiacos, infertilidad y osteoporosis. Dentro del tratamiento, tenemos una dieta elaborada por personal calificado, para resolver la deficiencia de muchos nutrientes. Se trata de crear un plan saludable, con sicoterapia y otros tratamientos, ya sean médicos o psiquiátricos, en dependencia de la condición de cada paciente.

El tratamiento para estas enfermedades lo podíamos resumir en cuatro etapas fundamentales:

* Hacer que el paciente acepte su condición y esté dispuesto a seguir lo que el médico le plantee.

* Poner al paciente en un régimen alimenticio hipercalórico para que pueda recuperar el peso perdido e intentar llegar a su peso ideal.

* Tratar alteraciones psicológicas, como la alteración de la imagen corporal, baja autoestima y conflictos interpersonales, lo cual se logra mediante psicoterapia y un seguimiento ambulatorio.

* Apoyo de la familia, debido a que la recuperación se prolonga inevitablemente en el hogar.

Prácticamente, el tratamiento es muy parecido para ambos desórdenes, solo que en la bulimia las terapias intentan reducir la ansiedad. Igualmente, en la bulimia, se usan medicamentos antidepresivos y ansiolíticos para calmar la ansiedad y depresión.

Me gustaría concluir diciendo que estos dos desórdenes han ido en aumento con el paso de los años, debido a la gran exigencia de la moda. Vivimos en un mundo en el que la gente común quiere parecerse a las celebridades o famosos. Igualmente, algunos medios de comunicación envían un mensaje continuo que nos exige ser delgado, bellos y eternamente jóvenes.

Lo importante es tener una adecuada y balanceada alimentación. El estilo de vida que llevemos, al final, será el resultado de lo que somos y proyectamos.

GQI-EddieArmas

* Cortesía del Dr. Eddie Armas. La opinión de los columnistas no coincide necesariamente con la de Ismael Cala.