¡El corazón es el motor de nuestra vida! Es un órgano increíble diseñado por la naturaleza para bombear sangre a todo nuestro cuerpo y mantenernos vivos. Para nadie es un secreto que en los últimos años el número de personas con enfermedades cardiovasculares ha ido en ascenso, ¡esto nos motiva a no rendimos en la lucha! Es necesario crear conciencia sobre estilos de vida saludables que nos permitan mantenernos alejados de enfermedades crónicas que podemos prevenir de manera sencilla: comiendo mejor y moviéndonos más. Nuestro corazón merece atención y cuidado, sin él perderíamos lo más preciado: ¡la vida!

No existen remedios milagrosos que nos libren de cualquier enfermedad, pero podemos prevenirlas, controlarlas y tratarlas con sencillos hábitos saludables que nos conduzcan a vivir más y mejor.

En esta ocasión compartiré con ustedes una lista de 5 pasos para cuidar nuestra salud cardiovascular:

No fumes y evita ser fumador pasivo:no sólo tus pulmones se afectan por el cigarrillo, ¡tu corazón también!  La nicotina que contienen los cigarrillos puede provocar enfermedades de las arterias del corazón por endurecimiento, volviéndolas más estrechas, obligando a tu corazón a esforzarse más para que la sangre pueda circular por el cuerpo. Fumar también disminuye la concentración de oxígeno en la sangre, aumenta los niveles de colesterol, aumenta la frecuencia con la que late el corazón y contribuye al aumento en la presión arterial.

Cuantos más cigarrillos fumes al día, mayor sea tu riesgo de sufrir del corazón. Las personas que no fuman también están en riesgo cuando son fumadores pasivos, es decir, inhalan el humo de los fumadores que se encuentran a su alrededor. La mejor manera de evitar este riesgo es evidente: ¡deja de fumar! Aunque te parezca difícil, no es imposible.

Sé lo más activo físicamente como puedas ser: cualquier cantidad de ejercicio es mejor que nada. Movernos constantemente nos permite mejorar el recorrido de la sangre en nuestro cuerpo. La cantidad de ejercicio para empezar depende de la condición individual de cada uno. Para las personas inactivas o sedentarias, la mejor manera de comenzar es caminar todos los días. Inicia con pequeños períodos de 10 minutos e incrementa la duración cada semana. En poco tiempo notarás cómo has alcanzado unos 30 minutos continuos. Si piensas que no dispones de tiempo suficiente, puedes realizar varias sesiones de 10 minutos de caminata durante el día. ¡No hay excusas para no movernos!

Come saludable y pierde un poco de peso:un peso adecuado y ejercicio regular trabajan juntos para ofrecerte una mejor salud cardiovascular. No logras el objetivo si solo tienes uno de éstos. ¿Has pensado en lo difícil que puede resultar que un camión se mueva utilizando el motor de una moto? ¡Lo mismo sucede con nuestro cuerpo! Liberándote de los kilos extras te sentirás con mayor energía y facilidad para moverte. Sigue una alimentación balanceada, incluye alimentos ricos en fibra como salvado de avena, avena, pan y cereales integrales, frutas y verduras. Reduce los alimentos con muchas grasas saturadas o colesterol como carnes, mantequilla, productos lácteos con grasa, huevos, manteca vegetal, manteca de cerdo y alimentos con aceite de palma o de coco. Limita el consumo de alimentos con grasas trans como meriendas y productos horneados comerciales.

Toma tus medicamentos: muchas personas con enfermedades o factores de riesgo de enfermedades del corazón, son aconsejados por sus médicos y se les indica tomar un medicamento para reducir el riesgo de ataques cardíacos. Sin embargo vemos con preocupación cómo algunos dejan a un lado su medicación, no la toman de manera coherente, o no la toman en absoluto. Los medicamentos juegan un papel vital en el tratamiento de  muchas enfermedades. Si tienes alguna duda sobre el medicamento indicado, consulta con tu médico, pero no abandones tu tratamiento sin antes notificarlo.

Controla tus niveles de presión arterial y azúcar en sangre: la presión arterial alta aumenta el riesgo de sufrir un ataque al corazón o un derrame cerebral, más que cualquier otro factor de riesgo. Disminuir el consumo de sal es el primer paso para controlar tu presión arterial. No consumas más de  5 – 5 gramos diarios (1/2 a 1 cucharadita).

Visita a tu médico y chequea tu nivel de glucosa en sangre, él te orientará de manera adecuada según sea tu caso. En ocasiones algunas personas pueden necesitar medicamentos que los ayuden a mantener niveles óptimos de presión arterial o glicemia, para ello es necesaria la evaluación de un especialista.

¿La mejor manera de cuidar tu corazón? Prevención. Visita a tu médico para realizarte chequeos regulares, sigue sus consejos al pie de la letra y mantendrás tu corazón fuerte y sano.

GQI-SamarYorde

* Cortesía de Samar Yorde La opinión de los columnistas no coincide necesariamente con la de Ismael Cala.