¿Sabías que todos tenemos ego? El ego es esa vocecita interna insatisfecha que quiere dirigir nuestras acciones tratando siempre de impedir que logres algún proyecto o deseo y siempre escuchas que está diciéndote: que no lo vas a lograr, que no eres lo suficientemente inteligente, guapa (o), que nadie te ama y no te permite también disfrutar del momento.

Te dice: hace mucho calor, hoy no lo llevaras a cabo porque hace mucho frío, yo no sé para que estoy haciendo esto, no vale la pena, en fin siempre te lleva la contraria. Y por otra parte el ego es aquello que quiere sobresalir. Por lo tanto, de una u otra forma al ego no le interesa en absoluto que te conectes con tu esencia para ser feliz y llevar a cabo tu propósito de vida.

Hay personas que saben controlar su ego y otras que se dejan llevar por diferentes manifestaciones como la ira cuando no le salen bien las cosas, el querer controlar a los demás, cuando se critica a todo mundo, cuando proyectan actitud engreída o cuando se pierde la capacidad de apreciación.

Si te enfocas mucho en el ego lo haces crecer y si lo ignoras también lo harás crecer. Lo mejor que podemos hacer es reconocerlo. Existen cinco formas muy comunes que tiene el ego para actuar:

  1. La búsqueda de rivales. Tiene la necesidad constante de buscar rivales porque siempre necesita estar en guerra permanente con alguien para rivalizar y discutir todo el tiempo lo cual es la tarea del ego.
  2. Tener la razón. Una vez que tiene con quien confrontar luchara por tener la razón. No importando del tema del cual se esté hablando, al final siempre buscara que le digan que él tiene la razón.
  3. Reconocimiento externo. Siendo la tarea primordial del ego, siempre busca que todos le digan que es el más importante, el mejor, el indispensable, el centro del mundo, el todo poderoso y hará lo que sea para lograrlo.
  4. El mundo en su contra. Cuando no logra el reconocimiento y las cosas o proyectos no le han salido bien es porque nadie lo entiende, todos están equivocados, todos están en su contra y dice que tiene mala suerte por eso.
  5. Las palabras ausentes del vocabulario de una persona con algo nivel de ego son: discúlpame, gracias, me equivoque.

Es necesario identificar y reconocer el ego para que no te esté dominando de acuerdo a las decisiones que quieras tomar porque muchas veces por estar escuchando esa vocecita interna que te dice cosas negativas o te pone una máscara ante la realidad de lo que estás viviendo, no puedes alcanzar el siguiente paso en lo que deseas. Necesitamos desactivar el ego para vivir en plenitud, feliz y disfrutar de cada momento de forma clara y transparente sin máscaras, ni limitaciones. Para tener la libertad de que con nuestra propia voluntad tomemos las decisiones adecuadas sin estar dominados por ese ego.

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* Cortesía de Diana Dizdarevic La opinión de los columnistas no coincide necesariamente con la de Ismael Cala.