El año está a punto de terminar. Comenzamos a hacer balance de los meses anteriores y algunos, como yo, solemos echar un vistazo a la lista de resoluciones que con tanto entusiasmo escribimos los primeros días del año. No hay duda, la mayoría de las metas incumplidas son las relacionadas con la pérdida de peso y con la adaptación de un nuevo estilo de vida. Ser saludable está de moda, sin embargo, a veces nos resistimos a hacer todo lo necesario para conseguirlo. Los argumentos son infundados, todos los días nos convencemos de razones para no ejercitarnos. Mañana, siempre es una mejor opción. Esto nos mantiene en un estado pasivo y sedentario.

Debemos reconocer este círculo vicioso y terminar de una vez con las excusas. No existen caminos cortos ni operaciones mágicas para ser fit y saludable. Es una decisión consciente para vivir bien, tarea de todos los días. Dieta balanceada, paz mental y ejercicio físico son la clave. La disciplina es la llave.

Dispuesta a volver al redil, decido comenzar ahora mismo. No es necesario que sea lunes, o que sea enero, este es el mejor momento para empezar. Tomando como inspiración el consejo del famoso Dr. Oz, ” no hay que pensar en el ejercicio como un tarea o un deber, debes verlo como un paseo placentero”, pongo en marcha un plan para una vida más saludable. Aquí algunos consejos para que lo hagas tú también:

  1. Visualiza y prepárate para el futuro. Ahorramos dinero para jubilarnos un día del trabajo. Así es la salud. Planifica implementar un régimen de salud para el futuro, asegurando así una larga vida saludable.
  2. Eres lo que comes. Tu cuerpo es un templo. Eres lo que le das de comer. Consume una alimentación balanceada que incluya frutas, vegetales y proteínas. Se recomiendan los carbohidratos idealmente por las mañanas para obtener la energía que necesitas en el día. Elimina las gaseosas y refrescos con azúcar, en su lugar, opta por tomar 8 vasos de agua al día. Te sentirás más ágil y llena de energía.
  1. El peso a raya. Es sencillo: entre más peso tenga tu cuerpo, más tienen que trabajar el corazón para mantenerlo y las rodillas para sostenerlo. Algunas medidas sencillas te pueden ayudar a controlar el peso: al momento de comer, coloca las fuentes de comida lejos de la mesa y así pensarás dos veces antes de levantarte para servirte más. Usa platos pequeños para evitar servirte más de la cuenta. Mantén en casa solo meriendas saludables como frutas y nueces. Mastica 30 veces cada bocado para que el cerebro tenga tiempo para pensar y decidir que no necesitas comer más.
  2. Despídete de la sal. Existe ya suficiente sal en las comidas que consumimos. Al añadir más, elevas la presión y pones en riesgo tu corazón. Te hace retener agua y verte inflado como un globo.
  3. Arriba las vitaminas! Acostumbra cada mañana a tomar multivitaminas. Te ayudarán a suplir cualquier deficiencia en tu alimentación y te darán más energía.
  4. Si tienes tiempo para respirar, tienes tiempo para meditar. Escoge un lugar solo y callado. Cierra los ojos y respira profundo. Escucha el ritmo de tu respiración. Diez minutos es todo lo que necesitas para reducir el estrés.
  5. Muévete. No se trata de correr en un maratón sino de tomar conciencia de la importancia de moverse. Sube las gradas en lugar de tomar el ascensor. Pasea a tu perro. Practica yoga, pilates o tai chi.
  6. Actívate. Las personas que tienen un círculo social activo son más felices y viven más. Compartir opiniones, alegrías y penas nos hace sentirnos queridos y acompañados. Toma clases de pintura o únete a un grupo de lectura.
  7. Busca tu propósito. Las personas que despiertan todos los días con un propósito en la vida disfrutan más. ¿Cuál es el tuyo? Si nada se te ocurre, busca una respuesta. Quizás descubras que te sientes feliz cocinando, haciendo jardinería, cantando o estudiando. Encuéntrate y agregarás 7 años a tu vida.
  8. Toma un break. Toma un día a la semana para relajarte. La Biblia lo explica claro. Dios destinó el séptimo día para descansar. Duerme y reposa para recuperar energías.

* Cortesía de Jackie Smith La opinión de los columnistas no coincide necesariamente con la de Ismael Cala.7