Un equipo de investigadores ha creado una interfaz que conecta el ordenador y el cerebro para transmitir el pensamiento.

Un avance fundamental para las personas que padecen el síndrome de enclaustramiento con el que tienen paralizados gran parte de los músculos, lo que les impide hablar o moverse.

Según el artículo de los científicos publicado en la revista PLOS Biology, se ha probado hasta en cuatro personas alcanzando un nivel de acierto alrededor del 70%. Niels Birbaumer, uno de los investigadores principales del estudio, explica en el artículo que “si logramos el mismo éxito con más afectados, creo que podríamos conseguir que estos pacientes se comuniquen eficazmente”.

El equipo de investigadores se ha centrado en ofrecer nuevas oportunidades a personas limitadas por su condición física. Por cierto que en varias ocasiones se le preguntó a los pacientes si eran felices a lo que la mayoría de las veces respondieron que sí. ¿Qué haces tu para cambiar la vida de los demás?