Durante mucho tiempo creímos que había que hacer luto prolongado después de una ruptura amorosa. Incluso nos parecía inmoral ingresar a otra relación sin haber sanado, sobre todo si quedaba la remota posibilidad de volver con quien nos rompió el corazón. Pero ahora la ciencia nos demuestra que, en la mayor parte de los casos, el pasar rápido de una relación a otra ayuda a sanar mejor y más velozmente. Estudios aseguran que, además de ser una práctica común, aquellos que se involucran sentimentalmente con una persona, al poco tiempo de haber terminado con otra, se recuperan antes del quiebre amoroso y son más felices que los que guardan el luto.

Después de evaluar el comportamiento de 313 adultos jóvenes, un estudio de la Universidad de Illinois y del Queens College de la Universidad de la Ciudad de New York, realizado en marzo del 2014, llegó a la conclusión de que la mejor forma de sanar un corazón partido es saliendo con otra persona. Los resultados publicados en el Journal of Social and Personal Relationships confirmaron que la recuperación emocional fue mucho mayor en aquellas personas que se involucraron en el corto plazo con un nuevo amor.

Además, los que se guiaron por la filosofía del “clavito” tenían su autoestima menos dañada, más confianza en las citas y en su capacidad para enamorar, y se mostraban menos aferrados a los recuerdos de su ex. También se puso en evidencia que ingresar pronto a otra relación contribuye a superar más rápidamente la nostalgia de la ex pareja.

Siempre he creído que tener amistades del sexo opuesto inmediatamente después de la ruptura y comenzar a salir con ellas en plan de diversión sana, favorece la recuperación de la autoestima y la confianza en atraer al sexo opuesto, Mientras que en el caso de los que se quedan rumiando sus penas, hay una mayor incertidumbre sobre su futuro romántico y su capacidad de encontrar a alguien nuevo. Entonces, lo que antes parecía tan malo, ahora ya no lo es tanto… ¿qué creen?

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GQI-CeciliaAlegria

* Cortesía de Cecilia Alegría, La Doctora Amor. La opinión de los columnistas no coincide necesariamente con la de Ismael Cala.