Desde chicos nos programan para vivir siempre a la espera de lo que pasará mañana. Estudia sin descanso para que cuando seas grande logres tus metas, trabaja duro para vivir cómodamente, ahorra al máximo para asegurar la vejez…vivimos hoy pensando en mañana, desde que nacemos hasta el final. Y en esa tarea de pensar en lo que vendrá, nos perdemos lo más importante: el hoy.

Vivir el momento debería ser nuestra consigna, memorizar la magia de cada día y disfrutarla. Aún las cosas más cotidianas se convierten en extraordinarias si logramos aprender esta filosofía que cada vez despierta el interés de más personas ansiosas de dejar la carrera inútil de pensar siempre en mañana.

Hace unos meses tuve la fortuna de conocer a Achim Nowak, autor de The Moment, A Practical Guide to Creating a Mindful Life in a Distracted World quien, en su libro, nos inspira a vivir de manera más profunda y enriquecedora los momentos memorables de cada día. Su premisa es vivir el momento, trabajar para descubrir la vida con los ojos de un niño, como si todo fuera nuevo, un hermoso regalo.

Pero, entre la prisa del día a día, surge la pregunta, ¿es esto posible? Por supuesto que sí, requiere mucha práctica, cambiar hábitos y pensamientos, hacer una reinvención de nuestras rutinas. Te aseguro que vale la pena, nada puede ser más maravilloso que disfrutar cada minuto de la vida, no es una ilusión, es posible si lo intentas. Hazlo tu leit motiv. Aquí algunos consejos para lograrlo.

  1. Enfócate en el ahora. Seguro has visto miles de stickers, frases motivacionales y camisetas con leyendas que te invitan a vivir el hoy pero, al final no logran hacer un mayor cambio. La gran pregunta es ¿cómo lo logras? Comienza por enfocarte en lo que haces justo en este momento: leer este artículo, trabajar, conversar con tu pareja, cocinar, ordenar tu habitación, jugar con los niños, caminar, tomar una taza de té. Hagas lo que hagas, enfócate en eso, no desvíes tus pensamientos. No dejes que nada perturbe el momento, disfrútalo, saboréalo, vívelo sin pensar en nada más. Eso te permite reducir el estrés, impulsar tu sistema inmune, disminuir la presión arterial y atraer emociones positivas.
  2. Los pequeños detalles hacen los grandes momentos. Mira a tu alrededor, vívelo con todos tus sentidos: observa, huele, toca, escucha y luego, agradece por ello. Vivir el momento y apreciar las cosas pequeñas nos ayuda a cultivar experiencias positivas. Trata de vivir como si fueras un niño de nuevo, asómbrate ante la magia de lo que te rodea, presta atención a las cosas que te hacen feliz, desde comerte un helado o escuchar música hasta acariciar a un niño o jugar con tu mascota.
  3. Sonríe, desde adentro. ¿Quieres vivir cada momento al máximo? Sonríe. Algo aparentemente tan sencillo cambiará tu estado de ánimo y el de los que te rodean. Mírate en un espejo, si tienes expresión de estrés, angustia o preocupación, cambíala por una sonrisa, te aseguro que te sentirás diferente. Está científicamente comprobado que si nos sentimos felices sonreímos, pero también se ha demostrado que si lo hacemos al revés, igual hay una reacción positiva: si sonreímos, nos sentimos felices. Hazlo, seguro te ayudará a apreciar mejor el ahora.
  4. Se bondadoso. Tener gestos de bondad con personas cercanas o extrañas te ayudará a vivir el momento, a sonreír y a sentirte feliz. Deben ser actos espontáneos al azar, nada premeditado, acciones sinceras que lleven luz a tu corazón y al de los demás. Ayudar a una persona mayor, ofrecer tus palabras de apoyo a alguien agobiado, ser amable con el dependiente de la tienda, compartir tu comida, invitar a un café a alguien con quien casi nunca conversas…detalles como estos pueden hacer mejor tu día y el de otra persona.
  5. Parece sencillo, pero no siempre lo es. No se trata de decir gracias a todo el que te rodea sino sentir y expresar verdadera gratitud por lo que tienes. Agradecer la existencia de tu pareja, de tu familia, tus amigos y conocidos. Agradecer el trabajo que tienes, la comida que está sobre tu mesa, la cama en la que descansas, el abrazo genuino de quien te ama. Sentir gratitud te permite vivir el hoy, sentir que cada momento vale la pena.
  6. Por favor, deja de preocuparte. No te diré lo contrario, vivir sin preocuparse es muy difícil. Pero la verdad, si lo analizas bien, preocuparte en exceso no solucionará nada ni cambiará lo que pasará mañana, ¿o sí? Cada minuto que gastamos preocupándonos por el futuro desperdiciamos un momento presente. ¿Lo entiendes? Estás perdiendo la oportunidad de enfocarte en algo positivo y te llenas de más problemas. Si es una situación muy difícil entonces enfócate en pensar en posibles soluciones, en este momento o a futuro, resultará más productivo. Comienza a practicarlo ahora mismo, la preocupación es el peor enemigo del hoy.

* Cortesía de Jackie Smith La opinión de los columnistas no coincide necesariamente con la de Ismael Cala.