Quejarse no trae nada bueno a tu vida. Al contrario, te puede enfermar a nivel físico y emocional, según afirma la web Bienestar180. Los creadores del proyecto Complaint Restraint invitan a las personas a dejar de quejarse.

Thierry Blancpain y Pieter Pelgrims, participantes del proyecto, descubrieron que las personas que tomaron parte en su prueba, reportaron estar más felices y vivir una vida más positiva cuando dejan de quejarse por cosas que no lo ameritan.

“No es que no nos podamos quejar, pero debemos de tener en cuenta que hacerlo por cosas pequeñas y que en realidad no importan, es perjudicial”.

Lo beneficioso es sustituir los lamentos por ideas y acciones nuevas, y salir a buscar soluciones para el problema. ¡De nada vale lamentarse!