“Tómate esto que te hará bien”, “tengo un amigo que le pasa lo mismo”, “lo tuyo es estrés” y ¡ni que hablar cuando opinamos de nuestro deporte favorito! En el fútbol, por citar el mas popular de los deportes en todo el mundo, opinamos todos y todos pensamos que lo hacemos bien! Todos somos coaches, entrenadores, profesores o simplemente “directores técnicos” o mas comúnmente llamados “DT”.

Un verano estaba de vacaciones en la playa y me toco ser testigo – como muchas veces sucede cuando uno se sienta mirando el mar y por casualidad escucha el diálogo entre dos personas – de dos hombres hablando de futbol y de negocios.

La noche anterior habían jugado dos de los mas grandes equipos de futbol a nivel mundial como River Plate – Boca Juniors. Había ganado River.

Uno de los que hablaba, apasionado de Boca, le explicaba a su amigo todos los errores que había cometido el coach DT en la formación del equipo. Explicaba quién debería haber jugado, en cuál posición debió haber jugado el que jugó, como debió haber definido una jugada un delantero, etc.

Durante la charla, suena el teléfono móvil de esta persona, en lo que aparentaba ser un llamado desde su propia empresa. Al cortar la comunicación, vuelve a hablarle a su amigo, pero esta vez no de futbol sino de su empresa. Señalaba lo mal que trabajan algunos empleados en su ausencia y se replanteaba sus próximas vacaciones cerrando la charla con la frase “son todos unos incompetentes, no puedo dejar la empresa sola”. Ahí mismo tomé mi iphone y en un editor de texto anote la frase “Todos Somos DT”.

Siempre se dijo que en América somos millones de directores técnicos. Todos sabemos de futbol, de básquet, de tenis, de hockey, de beisbol, de rugby, de box…

Todos opinamos cómo debió jugar nuestro equipo el último match… somos Federer, Jocovich, Lebron James, Ginobili, Messi, Ronaldo, Mayweather, etc.

Hasta en los campeonatos mundiales de fútbol, quienes nunca se ven atraídos por este deporte, terminan opinando hasta ¡incluso de las selecciones de otros países!

Niños que saben quién es la estrella de Ghana o “qué lindo es el número 5” de la selección de Italia dirían algunas mujeres. En otras palabras tenemos cierta facilidad para opinar bajo nuestra “sabiduría y entendimiento verdadero, absoluto e irrefutable” sobre cómo – quienes dirigen esos equipos, e incluso en aquellos deportes que no son grupales – deben hacer su trabajo.

Mi pregunta, ya hablándote como lector, es: ¿eres tan bueno armando equipos, diagramando estrategias, aplicando técnicas, etc, como lo eres en tu vida empresaria o en tu emprendimiento? ¿Sabes cómo juega la gente en tu empresa, en tu estudio de arquitectos, tu estudio jurídico, tu consultorio, tu bar?

¿Estás seguro que tu “número 5” está en el puesto indicado? ¿Estás seguro que tu telefonista, secretaria, asistente, dan solo para eso? O, de golpe, ¿si los haces “jugar” de otra forma, pueden transformarse en una estrella?

En otras palabras, ¿eres tan buen “Director Técnico” o coach en tu vida laboral como lo eres opinando de tus equipos?

La idea de esta nota tiene que ver con eso. Ponerte a prueba para que razonemos juntos si las mismas técnicas, estrategias, órdenes, juego en equipo y cambios que aplicas para tu equipo y deporte preferido lo aplicas en tu vida de negocios, empredimiento, seas desde un profesional o trabajador independiente hasta el dueño de una empresa con varios empleados

No es casualidad que coaches y deportistas exitosos coincidan en estrategias y técnicas empleadas por empresarios exitosos. Desde cómo armar un equipo competente, cómo motivar a tu gente, cómo generar líderes, cómo tratar y lidiar con ellos, cómo aprender de los fracasos, cómo rearmar tu equipo con los mismos jugadores y pasar de la derrota al éxito, etc., son desafíos diarios.

¡Espero que te guste el desafío! Que seas un gran coach con el estilo y deporte que mas te guste. Desde Greg Popovich, Phil Jackson, Ferguson, Guardiola, Mourinho, Simeone, Farías, o el nombre que elijas y que cuando termines esta lectura comiences a transformarte en un verdadero coach “DT” dentro de tu proyecto.

 

* Cortesía de Pablo Furnari La opinión de los columnistas no coincide necesariamente con la de Ismael Cala.