Por DIANA JARAMILLO

Perdonar es una limpieza interna con resultados mentales, emocionales y físicos. Con un deseo verdadero de perdón, pones a funcionar la voluntad de transformar tus experiencias doloras del pasado por unas de sabiduría y fortaleza.

Temes perdonar cuando asocias este concepto a la debilidad pensando que le haces un favor a otro, o al creer que para perdonar tienes que re-instaurar relaciones pasadas que fueron conflictivas. Sin embargo, el perdón siempre te beneficia a ti mismo y no requiere que sostengas relaciones que no te permiten evolucionar.

El verdadero perdón siempre te invita a que liberes toda atadura que te impide ser feliz. Cuando el perdón no ha ocurrido es porque existe, consciente o inconscientemente, resistencia a sanar, a dejar ir.

Perdonar ocurre como una respuesta de auto-observación. Reconoces que es a ti a quien ayudas cuando liberas los resentimientos y culpas que afectan tu campo mental, emocional y físico. Comprendes que solo tú puedes tomar la decisión de ver el pasado con ojos de aceptación y aprendizaje, en vez de percibirte como una víctima de la vida.

Decidir el cambio es el paso previo para recibir ayuda. Los medios y formas de ayuda llegan cuando el deseo de transformación es verdadero y cuando la ayuda es pedida. La ayuda más valiosa ya se encuentra dentro de ti. Eres bendecido con la sabiduría interior ilimitada de tu Maestro Interior.

Al reconectarte y escuchar tu guía interior, las preguntas sobre cómo, cuándo y a quién perdonar empiezan a ser contestadas. Personas, eventos y situaciones comienzan a llegar sincronizadamente para asistirte en tu proceso de curación del pasado. Te introduces en el fluir milagroso de la vida donde lo nuevo y diferente puede ocurrir.

Es muy importante que perdones para poder avanzar y dejar de repetir los mismos conflictos. No puedes manifestar nuevas y verdaderas experiencias de amor y paz en medio de las críticas y juicios mentales. Es fundamental perdonarte y perdonar a los demás para aceptarte tal como eres y disfrutar del presente.

El perdón se activa con una elección. Abre tu mente y dale paso a la energía de felicidad y libertad que tanto te mereces experimentar. Es a ti a quien liberas y eres solo tú el que puede elegir liberarse de las ideas y experiencias que ya pasaron. El perdón es tu mejor regalo. Determínate, pues el aquí y el ahora es el momento del cambio.

* Cortesía de Diana Jaramillo. La opinión de los columnistas no coincide necesariamente con la de Ismael Cala.