Por DIANA JARAMILLO, columnista invitada

Últimamente me han preguntado mucho sobre cómo poder liberar las emociones tóxicas. Así que quiero compartirte unos pasos que te enseñarán cómo realizar una limpieza emocional por tu propia cuenta, lo que te permitirá retomar tus situaciones con una actitud renovada.

Antes de realizar esta limpieza emocional te ayudará saber que los seres humanos tenemos varios cuerpos o campos en los que operamos como un ser integral: cuerpo físico, emocional, mental y espiritual. Ellos conforman nuestro campo energético y están interrelacionados; las mejoras en uno influyen rápidamente en el otro. El cuidado de ellos determinará nuestro estado de bienestar general.

Sin embargo, si los procesos de sanación se hacen únicamente al nivel del cuerpo físico o del emocional, se tratarán solo los síntomas del malestar de ellos, pero no se llegarán a sanar sus causas. Para desintoxicar las emociones verdaderamente se debe llegar al origen de los pensamientos destructivos. Desde ellos se generan las emociones dañinas que luego se somatizan en el cuerpo y se manifiestan como enfermedad.

Cada pensamiento genera una reacción química que afecta a las células del cuerpo y a eso le llamamos emoción. Cuando los pensamientos destructivos son liberados, las emociones destructivas también cambian de modo natural.

Hoy voy a proponerte hacer una limpieza de emociones de adentro hacia fuera, accediendo al campo más profundo en ti: el espiritual. Puedes conectar con él a través de tu Guía Interior o el Ser espiritual que reside en ti. En este campo reside tu esencia verdadera, tu verdadero ser y es desde allí desde donde puede emanar el verdadero bienestar, para luego materializarse en diversas formas y manifestaciones, tanto mentales, emocionales como físicas.

En tu ser espiritual residen posibilidades ilimitadas de sanación. Para expresarlas en tu vida debes abrir tu mente y corazón y pedir la ayuda de tu ser interno.

Te compartiré unos pasos útiles, simples y poderosos que facilito en algunas de mis terapias de coaching espiritual. Éstos te ayudarán a realizar una limpieza emocional de adentro hacia fuera.

Antes de comenzar toma libreta y bolígrafo, busca un espacio tranquilo donde no tengas interrupciones y puedas permanecer entre media y una hora. Preferiblemente escoge un recinto privado, por si se presenta un desbloqueo emocional en forma de llanto. El llanto es un ayudante de liberación emocional. Si te ocurre, déjalo fluir. Aunque no siempre pasa, no hay nada malo si sucede, solo es parte de la limpieza.

1. Invita a tu Guía Interior: Cierra los ojos y concéntrate en tu respiración al menos por tres minutos seguidos hasta entrar en un ritmo fluido. Cuando te vayas relajando, invita a tu Guía Interna o Maestro de sabiduría interior, quien conoce muy bien tu experiencia de vida, todos tus procesos y por ello sabe perfectamente cómo asistirte siempre que lo pidas.

2. Enfoca la situación: Identifica la situación que te afecta actualmente y que te embarga con emoción. Repásala en tu mente intentando observarla como espectador objetivo que la ve desde afuera.

3. Identifica las emociones y pensamientos destructivos: Anota en la libreta los detalles de la situación. Describe las emociones que estás experimentado: triste, furioso, indignado. Escribe las conclusiones destructivas asociadas a esta situación. Ej. Nunca podré tener una relación feliz, siempre me enfermo, no puedo confiar en nadie, etc.

4. Libera los pensamientos destructivos: Toma la firme decisión de dejar ir estas ideas. Pide a tu Guía interna que te ayude en la liberación de estas ideas y emociones asociadas. A través de tu respiración consciente conecta con tu campo espiritual respirando y lee tu escrito en voz alta, observando mentalmente cómo cada idea pronunciada sale de ti. Un vez terminado, deshazte de la información escrita (puedes quemarla con mucho cuidado).

5. Descansa: Agradece a tu Guía o ser interno por la oportunidad de liberar y perdonar estas ideas. Despídete del capítulo anterior y descansa en silencio, si es posible, por lo menos entre diez y cinco minutos. Puedes contemplar interiormente las palabras paz y gracias.

* Cortesía de Diana Jaramillo. La opinión de los columnistas invitados no coincide necesariamente con la de Ismael Cala.