Sí, lo es. Y por muchas razones válidas y dignas de ser tomadas en cuenta. La gente cree erróneamente que el matrimonio es la partida de defunción de la pasión sexual. Nada más lejos de la verdad. Lo afirmo no solo desde la teoría, sino sobre todo desde la práctica de mis 24 años con mi  amado esposo Jorge (quien falleció en 2003), mas aún considerando que llegué virgen y él casto a la luna de miel. Nosotros supimos mantener una intimidad gozosa y placentera por más de dos décadas, porque nos amamos profundamente e hicimos un pacto ante Dios, el sagrado pacto de permanecer unidos en lo favorable y en lo adverso, hasta que la muerte nos separara. Y así fue.

¿Por qué el sexo es infinitamente mejor en el matrimonio que fuera de él? Les daré seis razones y espero sus comentarios al respecto:

1) RELAJACIÓN VS. FINGIMIENTO

Puedes ser tú mismo(a), sin pretensiones, sin fingimientos, sin querer demostrar que eres mejor que la anterior o próxima pareja sexual de tu pareja de turno… gozando de la belleza de la intimidad sin temor a ser juzgado por los defectos de tu cuerpo o las deficiencias de tu desempeño sexual… porque tu ser amado te acepta y quiere por quien eres como ser humano, no por lo que representas como objeto sexual.

2) CONOCIMIENTO VS. SATISFACCIÓN AL AZAR

El sexo en el matrimonio te permite conocer el cuerpo de tu cónyuge casi a la perfección, recorriéndolo como un mapa que se explora una y otra vez y que se llega a conocer tan bien que puede ser recorrido exitosamente aún con los ojos cerrados… En cambio, dada la falta de conocimiento mutuo entre quienes practican el sexo casual, las posibilidades de plena satisfacción mutua son fortuitas.

3) SATISFACCIÓN VS. FRUSTRACIÓN

La frustración sexual se reduce al mínimo en el sexo en el matrimonio cuando los esposos se aman generosamente. Dado que tu cónyuge conoce tu cuerpo, lo que te gusta y lo que no, lo que te excita y lo que no lo logra tanto, las probabilidades de que llegues al orgasmo o clímax son mayores. En el caso de los que practican el sexo casual, la pareja de turno puede inclusive terminar el acto sin haberse preocupado en lo más mínimo por la satisfacción del otro y esto produce frustración.

4) PERMANENCIA VS. INSTANTANEIDAD

El rostro radiante y el brillo en los ojos se prolongan durante el día, permitiendo que los esposos experimenten mayor intimidad emocional e inclusive mayor intimidad espiritual. Después de hacer el amor, la conversación suele ser más profunda y bella que cualquier otra. Cada toque, cada abrazo, cada caricia, cada beso es un cálido recuerdo del encuentro sexual previo. La intimidad sexual se convierte en una experiencia espiritual sublime que continúa fuera de la habitación. Los amantes casuales están muy lejos de siquiera imaginar semejante placer, porque el que experimentan es solamente instantáneo, pasajero y mediocre.

5) CONCENTRACIÓN VS. DISPERSIÓN

El sexo en el matrimonio es exclusivo y excluyente. El hombre concentra y dedica toda su energía sexual, e inclusive su pensamiento, a una sola mujer y viceversa. Los esposos viven un pacto de mutua pertenencia.

En el caso del sexo casual, no hay exclusividad alguna y se puede suponer con  facilidad que la pareja de turno tiene también otras o las tendrá en breve. La dispersión y la incertidumbre, la falta de seguridad y el desconocimiento del tipo de relación que se tiene con el otro, son otras de las tantas desventajas del sexo casual.

6) GENEROSIDAD VS. EGOÍSMO

El sacramento del matrimonio hace del lecho conyugal un altar donde los esposos se consagran el uno al otro y comparten sentimientos que no le confían a nadie más. Cuando una pareja se ama con un amor basado en la fidelidad, la amistad y el compromiso, la pasión es mucho más plena y satisfactoria que la de aquellos que experimentan con el sexo fuera del matrimonio.

Las probabilidades de ser generosos y buscar la felicidad del otro son mucho más altas dentro del matrimonio que fuera de él… La intimidad conyugal basada en la fidelidad y el compromiso, nos satisface como seres humanos integrales… El sexo casual nos deja, como doloroso fruto, un mayor vacío existencial.

@ladoctoraamor

GQI-CeciliaAlegria

* Cortesía de Cecilia Alegría, La Doctora Amor. La opinión de los columnistas no coincide necesariamente con la de Ismael Cala.