En algún momento – o quizás en muchas ocasiones – tenemos sentimientos diversos un tanto encontrados. En ciertos instantes nos sentimos como si estuviéramos estancados; en otros como si no supiéramos hacia dónde vamos, mientras que en ocasiones nos sentimos realmente inspirados, esos en lo que pareciera que todo nos estuviera saliendo bien.

A lo largo de nuestras vidas y en particular en los últimos años, casi todos hemos atravesado por una cantidad de situaciones complejas y difíciles. Algunos hemos tenido que adaptarnos a una nueva condición laboral; otros a una nueva situación familiar; otros a una financiera y algunos hemos vivido situaciones inciertas en nuestros países; y así, todos y cada uno de nosotros en nuestras diferentes realidades hemos venido cambiando y amoldándonos a lo que somos hoy. Y de repente, nos encontramos y llegamos a la condición en la que estamos hoy en día. Vale aquí preguntarnos ¿Será entonces que habremos llegado al momento en el cual debemos iniciar un proceso de cambio?; ¿Será que debemos Reinventarnos?

Reinventarse no es solo hacer algo diferente sino que requiere de mucha fuerza y valor. Reinventarse es dejar de lado lo que hemos sido y quien hemos sido hasta ahora para convertirnos en alguien diferente, lo que requiere darnos cuenta que se necesitan implementar cambios drásticos y radicales para lograr iniciar un proceso de transformación. Algo, como comprendemos, nada fácil de hacer. Sin embargo, si lo intentamos hacer, no solo no perderemos nada (si algunos lo quieren ver así) sino que será un proceso con el cual la mayoría saldremos fortalecidos y en muchos casos podremos encontrar oportunidades y habilidades que nunca hubiéramos descubierto que existen o que tenemos.

El famoso escritor e investigador Charles Darwin nos decía que “no es la especie más fuerte la que sobrevive, ni la más inteligente, sino la que mejor responde al cambio”. Lo mismo lo podemos utilizar en las personas y las empresas pues aquellas que respondan, sobre todo hoy día, mejor al cambio lograrán adaptarse a las nuevas condiciones y si así lo deciden, llegarán a un puto y momento en el cual el reinventarse no será una opción sino una necesidad. El reinventarse ha llevado a empresas a generar algunos de los negocios y productos más grandes de la historia. La empresa Nike, por ejemplo, que comenzó como una empresa de zapatos deportivos no ha dejado de reinventarse continuamente y ha creado un mercado verdaderamente competitivo al vender ahora un “estilo de vida”.

Reinventarse por ende es un proceso que debe iniciarse desde lo personal. Debemos buscar nuestro propósito y nuestros valores además de personas que nos inspiren y nos ayuden a hacerlo. Hoy sabemos que lo que te trajo a donde estás hoy no te llevará más lejos; por ello entendemos entonces que “la reinvención es lo más importante que te llevará al siguiente paso de tus logros”.

Nuestras vidas no son constantes o continuas; más bien son muy variadas y diversas. Desde hace tiempo las he venido describiendo como líneas que no son continuas, con muchos picos y valles, altos y bajos, que van en una continua evolución. Es por ello que pudiésemos ver la vida como una serie de pequeñas y continuas reinvenciones. Todas las experiencias que vivimos nos enseñan y nos permite daros cuenta que somos responsables de nuestra propia vida. Todos los cambios que hagamos en nuestra vida, por más pequeños que sean, requieren de constancia, esfuerzo y dedicación y sobre todo, el compromiso – con nosotros mismos – para alcanzarlos, sobreponiéndonos a los obstáculos que encontremos en el camino. Por ello debemos tomar la iniciativa y reinventarnos ya que eso será solo el primer paso de una vida más plena, agradable, motivadora y probablemente más feliz para ustedes y quienes los rodean.

* Cortesía de Luis Vicente García La opinión de los columnistas no coincide necesariamente con la de Ismael Cala.