El transitar de la vida nos permite verla desde diferentes perspectivas. Comenzamos a jugarla desde niños, luego la vemos diferente cuando jóvenes y la disfrutamos plenamente como adultos. Por ello es que ya con nuestra edad más avanzada logramos entender el verdadero significado de la frase “la vida es un viaje, no un destino.”

El éxito es personal y como depende de cada persona, es netamente subjetivo. Hoy sabemos, además, que el significado del éxito para cada uno de nosotros cambia a lo largo de nuestras vidas y de esa manera varía a medida que logramos alcanzar las metas que nos vamos trazando. De allí que las experiencias, vivencias, emociones y sentimientos sean factores fundamentales en lograr interpretar el éxito que tenemos.

Para alcanzar y disfrutar el éxito no solo debemos tener grandes metas -de esas que van mejorando con el tiempo-, sino que debemos crear la visión más alta de nuestro potencial, esa que nos va a permitir convertir los sueños en realidad. En ese proceso nos damos cuenta que nuestras vidas tienen nuevos ingredientes, como las amistades, los deseos, el amor de una familia y sobre todo, el ánimo de vivir de una manera mucho más agradable. El éxito se disfruta cuando nos damos cuenta de que llegó la hora de actuar desde los sueños, desde nuestro pensamiento, desde nuestro corazón.

Y, ¿cómo lo hacemos? Creo que el momento de daros cuenta de lo que es el éxito nos viene luego de que por mucho tiempo nos hicimos una serie de preguntas cruciales para entender nuestra vida: ¿estás dónde quieres estar?; ¿has logrado todo lo que pensaste que harías hasta ahora?; ¿estás disfrutando de la vida que has creado? Si tus respuestas son positivas, vas por buen camino; de lo contrario, debes evaluar los diferentes aspectos que no te han permitido realizarte a cabalidad. De allí que sea sumamente importante mejorar de manera continua, todos los aspectos de tu vida, tu carrera y tu estilo de vida.

Para mí, el éxito tiene que ver con contribuir, con el crecimiento personal, con ayudar; en otras palabras, el éxito es invertir la mayor parte de nuestro tiempo concentrados en aquellas actividades que nos llenan de satisfacción. Y si lo hacemos de la manera correcta, maximizamos el potencial de todos mientras ayudamos a los demás de una manera significativa. Algo muy subjetivo por supuesto, pero parte de ese éxito personal viene cómo de motivar siempre con una actitud positiva.

Cada año nos trae nuevos retos y por ende nuevas posibilidades. De allí que sea muy importante trabajar en nuestras metas y definir la visión de lo que queremos alcanzar. Eso es parte del éxito que debes buscar por delante.

*La opinión de los columnistas no coincide necesariamente con la de Ismael Cala.