“Todo el verdadero conocimiento viene solo de nuestro interior, en silenciosa comunicación con nuestra propia Alma… Necesitamos tanto volver al conocimiento de que dentro de nosotros reside toda la verdad. Recuerden que no necesitamos buscar consejos ni enseñanzas que no partan del interior….” Edward Bach

El Dr. Bach (médico inglés, creador del sistema floral), nos enseñó que la enfermedad es un conflicto entre la personalidad y el alma, que surge cuando nuestro temperamento no escucha lo que el Alma necesita; nos enseñó también que la única manera de liberarnos de la enfermedad es a través de un esfuerzo espiritual y mental.

En estos tiempos que corren es esencial sentir bienestar a nivel emocional para que nuestro sistema inmunológico no se deprima y genere enfermedades.

Para esto tenemos a nuestro alcance grandes herramientas entre las cuales se encuentran las Flores de Bach, una de las tantas llamadas medicinas holísticas.

El término Holístico se refiere a lo integral, tratar una persona desde el punto de vista holístico implica no perder de vista ningún aspecto, ni físico, ni mental ni espiritual.

Las Flores de Bach son un maravilloso sistema de 38 esencias descubierto en la década de los años 30 por éste médico inglés en Inglaterra.

Todos los estados emocionales negativos se encuentran cubiertos con estas esencias, cuya función es elevar el nivel vibratorio de las emociones, de manera tal que desarrollemos suficientemente la virtud que necesitamos para corregir el defecto que nos molesta. Si lo que nos molesta es sentir miedo, tomaremos una flor que nos aporte coraje, de este modo, literalmente, olvidaremos el miedo. Esta es la forma en que opera el sistema, generando la virtud contraria al defecto que nos molesta.

Sucede que las Flores de Bach poseen una vibración muy alta que tiene el poder de elevar también nuestras vibraciones a través de su ingesta, y permitir que por nuestros canales ingresen los mensajes de nuestro Yo Superior.

De este modo, la personalidad es capaz de contactar con los deseos del Alma y actuar en consecuencia y acuerdo.

Al conseguir las virtudes que necesitamos, logramos erradicar los defectos de nuestro carácter, tales como ira, miedos, envidia, celos, tristeza, etc, que son la causa de nuestros males. Las flores nos acercan a la vibración de nuestra Alma (incapaz de sentir esa catarata de emociones negativas), brindando con toda seguridad, alivio y paz.

Estas esencias no tienen acción sobre el cuerpo físico, pero sabemos que no hay verdadera curación sin cambios internos, sin paz ni felicidad. Nuestras emociones en armonía y nuestra conciencia generan una nueva y renovada salud.

El Dr. Edward Bach clasificó a las 38 flores que descubrió, en siete grupos claramente definidos por una emoción que comparten, a lo largo de mis próximas columnas les iré presentando los diferentes grupos florales para que puedan tener una visión más clara del sistema.

A modo de introducción les comento los títulos de los grupos florales:

  • Miedo
  • Incertidumbre
  • Falta de Interés en el Presente
  • Soledad
  • Hiper-sensibilidad al entorno
  • Desaliento y Desesperación
  • Excesiva preocupación por el Bienestar de los demás

Los espero en mis próximas columnas para seguir ahondando y aprendiendo sobre esta técnica fascinante de auto curación.

GQI-VivianaBergman

* Cortesía de Viviana Bergmann, La opinión de los columnistas no coincide necesariamente con la de Ismael Cala.