El trastorno por déficit de atención con hiperactividad afecta a entre el 8 y el 10% de los niños en edad escolar. Es más, a menudo permanece durante las edades adultas.

El mindfullness es una de las mejores terapias para la disminución de los efectos de la patología. Un estudio de la doctora Sarina J. Grosswald, de la Universidad de George Washington, subraya la importancia de meditar en estos niños, para reducir el estrés y la ansiedad, al mismo tiempo que mejoran su concentración.

Meditar se convierte así en una inversión en nosotros mismos. Mejoramos la atención, la memoria, las relaciones sociales, la resiliencia, el optimismo… Mantener esta rutina profundiza en nuestro interés por el crecimiento personal. Tan solo 20 minutos al día pueden marcar la diferencia.