Por JUAN RIVERA

No todas las personas que visitan a su médico quedan satisfechas. Por lo general, el paciente tiende a culpar al doctor por su insatisfacción. «El doctor tenía prisa». » Vine por dolor de cabeza y el doctor me habló del corazón solamente». «Salí con más preguntas que contestaciones». «Que doctor más arrogante». «Este doctor lo resuelve todo con pastillas».

La verdad es que muchas veces pecamos de no escuchar detalladamente a los pacientes. Algunos médicos atienden a más de 40 en un día. A esto se le añaden visitas al hospital, procedimientos, cirugías, etcétera. Resulta imposible dedicarle a cada paciente 45 minutos o una hora. Muchos dedican a usted menos de 15 minutos. Ante esta realidad, es importante que los pacientes sepan cómo aprovechar al máximo el tiempo con su médico. A continuación unos consejos de cómo hacer que su experiencia mejore.

1. Escriba en un papel todos sus medicamentos, incluyendo las dosis exactas de cada uno. Esto evitará que usted y el doctor pierdan tiempo. Puedo asegurar que en ocasiones se pierden de 5 a 10 minutos en este proceso, si el paciente no está completamente seguro de lo que toma. Peor aún, muchas veces la lista resulta ser inexacta. Mantenga una copia en su cartera; esto le ayudará también si algún día visita la sala de emergencias.

2. Antes de la visita, defina claramente cuáles son los problemas que quiere discutir con su médico. Organice sus pensamientos. Los pacientes que no realizan este ejercicio mental tienden a ser poco precisos a la hora de hablar de sus síntomas. Recuerde que el médico se va a enfocar en lo que usted le diga. Si su pensamiento es errático, las probabilidades son que el de su médico también lo sea. Trate de mantener a su médico enfocado en el problema que a usted le interesa resolver. Lo que nos lleva al siguiente punto.

3. Escriba una lista de sus preguntas. Trate de identificar las 3 – 5 preguntas o problemas más importantes. Mi recomendación es que se concentre en uno o dos problemas por cita médica y que las preguntas estén relacionadas con dichos problemas. Si usted trata de hablarle al médico de su dolor de cabeza, de su dolor de pecho, de su estreñimiento y de la recetita de Viagra en una misma visita, le aseguro que alguno de estos problemas no van a ser atendidos adecuadamente. ¿Cuáles son los más que le molestan en este momento? ¿Cuál es el síntoma que más le preocupa? El paciente, al igual que el médico, tiene que saber establecer prioridades.

4. No se vaya de la oficina del médico hasta que entienda cuál es la impresión de éste en cuanto a su condición, y el tratamiento propuesto. Si usted no entiende el tratamiento, es probable que no pueda seguirlo al pie de la letra. Esto, a su vez, puede afectar negativamente el proceso de recuperación.

Puede ser que aun luego de que entienda el plan de tratamiento, éste le parezca inadecuado. La peor posición que usted puede asumir ante este sentimiento es el decir: «bueno, el médico sabrá lo que hace». Le recomendaría que, en una situación como esa, comparta su inquietud con el médico o simplemente busque una segunda opinión. Nunca se someta a un tratamiento, procedimiento médico o cirugía si usted siente que no está indicado.

5. Antes de un procedimiento médico o cirugía, asegúrese de que entiende los beneficios y los riesgos del mismo. Discútalo antes con sus familiares (excepto en caso de emergencia).

Espero que su próxima visita al médico sea más positiva y fructífera.

* Este artículo se publica por cortesía del Dr. Juan Rivera, corresponsal médico principal de Univisión y director de Cardiología Preventiva del Hospital Mount Sinai de Miami Beach. La opinión de los columnistas no coincide necesariamente con la de Ismael Cala.