No deja de haber un día en el cual alguien no hable o comente sobre lo desmotivados que estamos como personas, como estudiantes, equipos de trabajo o sociedad. Es algo que de verdad a veces nos da a entender que no hay nada que podamos hacer al respecto. Todo nos molesta, nos estorba, no hacemos al mayor esfuerzo o el día a día nos lleva de un lado a otro como si no tuviéramos rumbo.

Es allí donde con más razón debemos entender ese concepto tan sutil que es la motivación personal. Hemos escuchado que no hay nadie que nos motive mas a nosotros que nosotros mismos; no hay nada (y ya lo sabemos) que nos desmotive más que el miedo o la frustración de hacer algo a medias o no terminarlo. Estamos rodeados de temas complejos, realidades difíciles y situaciones que cada vez nos parecen más desesperanzadas. Es como si la sociedad completa, a veces, hubiera tirado la toalla.

Pues para mí no hay nada que me impida ver que cada uno de nosotros puede tomar sus propias decisiones y decirse a sí mismo que si podemos cambiar, aunque sea un pequeño espacio o pedacito de nuestro pensamiento. Y eso comienza por nuestra propia motivación. Como nos dijo Zig Ziglar, “la gente dice que la motivación no dura; tampoco el haberse dado una ducha. Por eso se recomienda todos los días”.

Al darnos cuenta que la motivación es algo en lo que debemos trabajar todos los días, de manera continua y que es parte de la energía que tenemos que generar cada uno desde nuestro interior, nos damos cuenta que es algo que parte de una decisión personal y que debemos hacer que siempre esté presente, activa, moviéndose y que nos permita tener todos los días el mejor de los días. Vamos al colegio, la oficina, a hacer deporte, leemos, conversamos y quizás no lo hacemos con el ímpetu y las ganas completas de hacerlo bien. Pero es algo que debemos repetir todos los días. Sabemos que no es fácil, pero la vida se nos hace más sencilla si logramos tener un nivel de energía y motivación máximas de manera constante.

La motivación es muchas cosas, desde eso que te hace despertar contento y emocionado todos los días hasta lo que te permite seguir adelante inclusive en las dificultades más complejas. Es, desde un punto de vista más complejo, entender que es la manera en que respondemos a una serie de eventos que se van suscitando delante de nosotros y que de alguna manera nos permiten entender por qué hacemos lo que hacemos y por qué nos comportamos de la manera en como lo hacemos. Allí nos damos cuenta que nuestra forma de actuar y nuestra motivación personal son dos cosas separadas que van de la mano.

Por ello es muy importante darse cuenta que la motivación es una decisión personal. Es el tomar acción y decidir que voy siempre a dar lo mejor de mí, esforzarme al máximo, ayudar y contribuir y de una manera activa influir positivamente en el mundo. Por ello debemos darnos cuenta que la motivación es una decisión que comienza por nosotros mismos.

GQI-LuisVGarcia

* Cortesía de Luis Vicente García La opinión de los columnistas no coincide necesariamente con la de Ismael Cala.