Son las cinco de la tarde y estoy sentada en la cima de “El Picacho” en Tegucigalpa, Honduras. Es un momento único. Disfruto la esplendorosa vista de mi ciudad natal, siento la brisa entre los pinos, escucho los cantos de los pajaritos y sonrío al ver las ardillas jugar. ¿Cómo no perderme en la paz de este santuario natural?

De pronto, el viento sopla fuerte, me abrigo y tomo un sorbo de café para calentarme. El sol comienza a desaparecer, al fondo del horizonte una sinfonía de colores morado, amarillo, rojo, naranja y rosado pintan el cielo como una divina obra maestra.

Agradecida y bendecida me preguntó, “¿qué más puedo pedir de la vida?”

De repente escucho un susurro. Es la voz familiar de mi ser que me murmura al oído. Es la íntima voz de mi intuición, un guía del universo que te aconseja, si te propones escuchar. La voz dice: “es momento de avanzar”.

Asombrada por este mensaje, no sentí la necesidad de moverme. Tranquila y cómoda, por un momento lo ignoré. Cerré los ojos y comencé a meditar. Caí en un delicioso trance de paz.

De repente, escucho el eco de un trueno retumbar profundo entre las montañas. El sonido rebota en mi pecho y me hace despertar. Una gruesa gota de lluvia cae en mi nariz. Resbala por mi mejilla mientras en mi cabeza caen miles de gotas más. Empapada estallo en carcajadas. Entendí que el mensaje del universo es claro y debemos aprender a escuchar su lección.

En muchos momentos de la vida nos toca avanzar y si tú te encuentras en uno de ellos te propongo las 3 D que te permitirán hacerlo. Lo que realmente necesitas para hacer un cambio en tu vida: 

1D: DESEO. El deseo es un requisito para avanzar. Debe existir la conciencia que un cambio tiene que suceder. Evalúa bien tu interior, analiza, desglosa las emociones, encuentra ese deseo que se convertirá en el motor del cambio. Nada se cumple si no lo deseas realmente desde el fondo de tu corazón.

 2D: DECISIÓN. El deseo es importante, pero no es nada sin la acción. Debe existir un plan de avance para convertir el deseo en una realidad. Así que, define exactamente qué decisiones tienes que tomar para lograr lo que deseas y hasta dónde quieres llegar; analiza todos los obstáculos en el camino y cómo los enfrentarás. No olvides que la vida que llevamos hoy es el resultado de las decisiones que hemos tomado en el pasado. De igual forma, la vida que llevemos en el futuro será el fruto de las decisiones del presente. Nada tendrá mayor impacto en nuestra vida. No temas, enfócate en tomar la decisión correcta, la que te acerca un poco más a la meta.

3D: DETERMINACIÓN. Es el combustible que ejecuta la decisión. Sin determinación, difícilmente logramos nuestros objetivos. Para desarrollar cualquier plan debes hacer uso de ella. Quizás a la mitad del camino te preguntes si estás listo para avanzar, si tienes fuerza para enfrentar cualquier tempestad, pero no puedes rendirte. Necesitas ser determinado y constante para lograr ver el arcoíris. Se dice que la determinación no es más que la voluntad de alcanzar metas a largo plazo, es la clave del éxito, así que debes creerlo. Esta actitud es la que te llevará a avanzar y lograr todos tus planes.

* Cortesía de Jackie Smith La opinión de los columnistas no coincide necesariamente con la de Ismael Cala.