La trilogía de libros se convirtió en best seller y la película viene recaudando sumas astronómicas… ¿En qué se basa el éxito descomunal de “Fifty Shades of Grey”? En mi opinión, en varias razones, siendo la más aparente el alto grado de morbo del público, con respecto al tema sexual. Otra es el excesivo nivel de erotización de la sociedad actual, en la cual la pornografía es una de las industrias que genera más ganancias en el mundo, especialmente en EEUU.

¿Cuáles son las cuatro grandes mentiras de “Fifty Shades of Grey” y cuál es el negativo impacto de este tipo de mensajes en la psiquis de su audiencia, especialmente la femenina?

Mentira 1: La violencia en el acto sexual es sexy

El personaje masculino, Christian, es un psicópata sexual, dominado por el sadomasoquismo, que introduce a Ana —una chica bastante inocentona—, quien se siente fascinada por el joven, en un mundo de aberraciones sexuales en el que queda atrapada. Es un mundo de sexo sin amor donde todo vale… hasta que ella se enamora de ese hombre perturbado y sufre inmensamente como consecuencia de ello. Esta es también la destructiva visión de la relación sexual promovida por la industria pornográfica, donde el 90% de las escenas contiene agresión física y las mujeres parecieran gozar al ser dominadas y castigadas.

Mentira 2: La perturbación mental es sexy

Para la fantasía femenina, Christian Grey aparece como el arquetipo del hombre sexy:  inmensamente rico, corteja a su mujer con regalos costosos y besa el suelo que ella pisa. Pero a la par es un enfermo mental que a los 15 años vivió una salvaje relación sado-masoquista con una amiga de su madre, una relación que lo dejó “50 tonos dañado”, en sus propias palabras. Y sus pervertidas obsesiones son la materia prima de libros que se venden por millones.

Mentira 3: Las mujeres deben aguantar a los abusadores sexys

La justificación detrás de la relación sado-masoquista de la pareja es que Ana da su consentimiento. Pero que ella lo dé, no vuelve al acto degradante en algo cool o de buena onda. “The Journal of Women’s Health” publicó recientemente un artículo demostrando que Ana era la típica víctima de “violencia íntima de pareja”. La joven era objeto de intimidación y acoso. Él la acosaba rastreando su teléfono y vigilando sus movimientos desde su helicóptero privado. Ella era objeto de abuso emocional y verbal constantes… ¿Algo que las mujeres modernas debieran aguantar?

Mentira 4: La pornografía es moralmente aceptable

La popularidad de “Fifty Shades of Grey” persuadirá a mucha gente, (sobre todo a los más jóvenes y menos informados) de que la pornografía es válida y necesaria en la sociedad moderna. Pero la pornografía deforma la esencia del acto sexual y a los sujetos que toman parte en él. Pervierte un acto íntimo, privado y exclusivo, haciéndolo público para el consumo masivo. Remueve el más importante elemento constitutivo del acto sexual: el amor, y por tanto lo desnaturaliza. Promueve la infidelidad emocional de quienes, en vez de hacerle el amor a su pareja, prefieren tener sexo con otros, aunque sea solo en sus mentes. Fomenta la infidelidad real y la promiscuidad. Convierte a la mujer en objeto sexual que se usa y se desecha. Y causa un grave daño a sus “actores”, que se constituyen en objetos de la lujuria colectiva y de quienes explotan el sexo como producto barato para su propio enriquecimiento.

GQI-CeciliaAlegria

* Cortesía de Cecilia Alegría, La Doctora Amor. La opinión de los columnistas no coincide necesariamente con la de Ismael Cala.