Aunque las células madre podrían algún día regenerar cerebros con alzhéimer, corazones infartados o páncreas diabéticos, lo cierto es que sus primeros usos están entrando, literalmente, por los ojos. La pregunta es, ¿para qué sirven las células madre?

Recientemente, un ensayo experimental demostró que un trasplante de células madre puede curar la ceguera y la Agencia Europea del Medicamento (EMA) ha recomendado la aprobación en toda la Unión Europea de la primera terapia basada en células madre, también para tratar una lesión ocular que puede dejar ciegos a los pacientes.

Se trata de una enfermedad cuyo origen está en la falta de células madre en la córnea, en la parte externa del globo ocular. Cada pestañeo elimina algunas células de la córnea por la fricción, pero en esta parte transparente del ojo hay también células madre limbares, que se encargan de reparar ese daño. Tras sufrir quemaduras en los ojos, algunos pacientes pierden parte de estas células limbares, sus córneas se nublan y desarrollan problemas de visión que pueden desembocar en una ceguera total.

La deficiencia de células madre limbares es una enfermedad rara, que afecta a unas tres personas de cada 100.000, y por eso se la considera una enfermedad huérfana. La nueva terapia se llama Holoclar y consiste en un autotrasplante de células madre extraídas de una pequeña zona sana del ojo del propio paciente. De esa biopsia se aíslan células madre limbares y se las pone en un cultivo con nutrientes para que se desarrollen. Una vez generado tejido suficiente, este se trasplanta en la zona afectada del ojo.

La nueva terapia ofrece una alternativa a los trasplantes convencionales y es especialmente efectiva cuando los daños en la córnea son grandes. Además, el tratamiento con células del propio paciente reduce las posibilidades de rechazo y solo requiere cirugía en un ojo.

*La opinión de los columnistas no coincide necesariamente con la de Ismael Cala.