El aroma y el sabor del cilantro fresco seguro que han pasado por tu mesa de mil formas diferentes, pues nunca falta en la sazón latina. Pero curiosamente, sus semillas no son tan apreciadas entre nosotros los latinos, en realidad son más comunes en la cocina india, china, tailandesa, tex-mex e incluso la española. Se le conoce como coriander o semillas de coriandro y sin duda, su aroma merece una oportunidad en tu cocina.

El coriandro tiene un sabor similar al cilantro fresco pero mucho más intenso, aromático y con una mezcla de esencias cítricas con salvia que transforma cualquier receta, yo le llamo las naranjitas del cilantro. Las consigues enteras o ya molidas, en la sección de especias secas del mercado. Son económicas, te durarán hasta un año en tu cocina y te aseguro que aportarán mucho sabor.

Yo las prefiero enteras, las tuesto 1-2 minutos en el sartén y luego las machaco en el mortero o pilón al momento de usarlas. Así despierto su aroma y disfruto de todo su encanto. Si prefieres comprarlas ya molidas, estarán listas para usar.

Casan bien en recetas con lentejas, leche de coco, tomate, chile serrano, jalapeño, ají panca, miel, romero, remolacha, papa y con tus sopas y moles. Incluso te sorprenderá saber que son uno de los ingredientes más importantes del famoso curry. Son tan diversas que hoy día se usan hasta en la elaboración de muchas cervezas artesanales para darle un toque aromático y cítrico.

La próxima vez que vayas a marinar un cerdo, pavo, camarones o hasta un simple pollo asado como hacen los peruanos, agrégale un poco de semillas de cilantro molidas, su intenso aroma hará la diferencia en cada bocado.

El cilantro se dice que es poderoso controlando los niveles de azúcar, bajando el colesterol y las inflamaciones. En Europa lo conocen como la planta anti-diabetes.

* Cortesía de Doreen Colondres La opinión de los columnistas no coincide necesariamente con la de Ismael Cala.