Los españoles fueron los primeros europeos en llegar al suroeste de Estados Unidos, a finales de los años 1500. Ellos no solo trajeron animales que fueron adoptados en la gastronomía de EEUU, sino que se aprovecharon de los sistemas de irrigación de tierra que los nativos-americanos habían inventado, para sembrar con éxito el maíz, la calabaza y los frijoles, y así bautizarlos como “three sisters”.

El origen de los frijoles es casi pre-histórico. Aunque hoy día hay muchas variedades y cada país se identifica con una, se reconoce a México como el pilar de estos nutritivos chicos. El maíz, una de las plantas “sagradas” de las tribus del suroeste de EEUU, existe desde hace mas de 8,000 años. Y la calabaza, otro ingrediente desde antes de Cristo, se cree empezó en la cocina de Oaxaca, México.

Se conocen como las “tres hermanas” porque las tres plantas eran sembradas juntas, como un ejemplo de cooperación con el medio ambiente y que los nativos americanos sentían que los humanos teníamos que imitar. El maíz provee un tallo de donde se puede agarrar el frijol; los frijoles suplen el nitrógeno que nutre el suelo para el maíz y las hojas de la calabaza se esparcen, previniendo vegetación indeseada y la sombra para las finas raíces del maíz.

Esta ‘’hermandad’’ sirve como sistema de cultivo para aumentar la productividad de la agricultura en aéreas de escasez. Así que, la próxima vez que siembres algo en tu patio o jardín, considera algo de esta lección. Y si este verano te das una pasadita por Nuevo México, visita el National Hispanic Cultural Center www.nhccnm.org.

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 GQI-DoreenColondres

* Cortesía de Doreen Colondres La opinión de los columnistas no coincide necesariamente con la de Ismael Cala.