Cuando Tom Hanks citó aquella famosa frase “la vida es como una caja de bombones, nunca sabes lo que te va a tocar” (Forest Gum), parecía que hablaba de Edgar Sanfeliz-Botta.

Este joven cubano llevaba trabajando un año en un McDonald’s de Miami. Luchaba por ahorrar suficiente dinero para llevar a su familia de Cuba a Estados Unidos.

Un día, Roberta David pidió en su ventanilla una ensalada césar. Sin embargo, lo que se encontró fue mucho más que un alimento, ya que descubrió una voz majestuosa en Edgar. Le escuchó cantando «Once Upon a Dream», de «La Bella Durmiente», mientras preparaba el pedido.

Tras el encuentro, Roberta fue en repetidas ocasiones a ver al dependiente hasta que le dejó su número de teléfono. Finalmente, Edgar se decidió por llamar a la curiosa clienta. Gracias a Roberta, Sanfeliz-Botta se ha graduado en Música por la Universidad Internacional de Florida.

Un simple encuentro puede cambiar la vida de una persona. Influimos más de lo que pensamos en los que nos rodean. ¿Cómo ayudas a los demás?