Steve Jobs se ha convertido en uno de los grandes emprendedores y creativos de los siglos XX y XXI. El creador de Apple supo encontrar su nicho de mercado en el que destacar por encima de sus competidores.

¿Cuáles eran sus pilares de éxito? La revista Entrepreneur asegura que el empresario mantenía una constancia de perfeccionismo que a veces superaba la obsesión. Del mismo modo, era popular su frialdad en las relaciones, una cualidad que también aplicaba a la toma de decisiones.

Jobs trató de rodearse de líderes en cada una de sus materias para encargarse de sus mejores proyectos. Así como crear pequeños grupos de colaboradores hasta el punto de despedir a un trabajador cuando se contrataba a alguien nuevo.

Sus diseños se basan en la simplificación, sin olvidar estudiar a fondo cada uno de los aspectos de su nuevo producto. No le interesaban los estudios de mercado, lo vemos en su famosa frase: “la gente no sabe lo que quiere hasta que uno se lo muestra”.

Jobs era capaz de transmitir su pasión por su trabajo, algo fundamental para motivar a su equipo. Trabajadores que, por cierto, supieron guardar la información secreta con la que el empresario prefería trabajar.

Y tú, ¿cómo cultivas tu éxito?