Hoy por hoy, si eres empresario o tienes tiempo que emprendiste un sueño y después de tanto trabajo y esfuerzo lo estás viendo tiernamente cristalizarse, y posiblemente los sinsabores están haciendo que tu energía y entusiasmo se reduzcan a un franco cansancio, es momento de ponerte las pilas y empezar a hacer lo mismo pero diferente.

Te estarás preguntando: ¿cómo hacer lo mismo, pero diferente? ¿Recuerdas el entusiasmo que te movió a iniciar ese proyecto? o ¿recuerdas cómo soñaste levantar tu propia empresa?

Pues es momento de empezar a soñar para hacerla crecer más, es momento de hacer lo mismo pero diferente. De soñar, pero ahora con una visión diferente, con una experiencia y conocimientos que antes no tenías, rodeado de personas trabajadoras que antes no conocías y que se han sumado a tu proyecto porque creen en él.

Renueva el entusiasmo, pero ahora con los pies puestos en la tierra, con una claridad de lo que es posible y el camino a seguir. Parece más fácil, pero no lo es, pues ahora el reto es no distraernos con los problemas que hoy en día tiene tu empresa, que son parte de su funcionalidad. Si dejas que esa ruina te envuelva, te olvidarás de soñar y lentamente ese espíritu emprendedor se apagará, limitando tu proyecto y dejarás de buscar nuevos horizontes.

Hay herramientas que te pueden ayudar a seguir adelante, como por ejemplo:

  • Reconocer las cualidades en los demás y sentirte feliz por sus logros. Esto te ayudará a compartir e intercambiar opiniones, que serán un propulsor de ideas nuevas para ti.
  • Atrévete por lo menos una vez al mes a hacer un cambio en tu proyecto o en alguna actitud que sea un freno para tu desarrollo.
  • Escucha y observa con mayor atención aquellos procesos que crees dominados, pues en ellos puede haber algún detalle que puedas modificar y que mejore tu proyecto.
  • Observa las nuevas tecnologías, pero siempre con ciertas reservas. Recuerda que el capital humano es muy valioso y en nuestra búsqueda de crecer y modernizamos, pensamos que podemos prescindir de algunas personas. Pero hacer crecer a las personas junto con nuestra empresa, le dará siempre una valía importante.

Soñar, esforzarte, entusiasmarte, intentarlo, enamorarte. Haz todo de nuevo, pero ahora diferente, basándote en tu experiencia, en lo aprendido. Eso sí, siempre con gran intensidad.

*La opinión de los columnistas no coincide necesariamente con la de Ismael Cala.