Según la Real Academia Española, empatía se define como identificación mental y afectiva de un sujeto con el estado de ánimo de otro. Comúnmente encontramos esta definición: «Capacidad para ponerse en los zapatos de otros». Me parece que el concepto ya lo tenemos clarísimo la gran mayoría, pero, ¿realmente sabemos ser empáticos? ¿Sabemos qué es llevarla a la práctica y ser empáticos de verdad?

Cuando alguien está triste, digamos nuestro mejor amigo, y nos lo encontramos llorando desconsoladamente porque su pareja lo dejó. ¿Cuál es nuestra reacción? Lo abrazamos y le damos ánimo, diciéndole que vale mucho, que no se ponga así por alguien que no lo aprecia lo suficiente, que ya vendrá alguien más y que poco a poco se vaya olvidando de esa persona. O simplemente lo escuchamos sin decir nada; o más bien empezamos a maltratar a la expareja de nuestro amigo a diestra y siniestra. ¿Qué hacemos? ¿Cuál sería una reacción empática? ¿La de dar ánimos? Pues no del todo.

Ser empático implica identificarnos con el estado de ánimo del otro, más claro no podría poner la real academia. Entonces, tratar de disuadir a la otra persona de que lo que está sintiendo no es lo correcto, porque no lo merece la otra persona, porque tiene muchas más cosas por qué alegrarse, porque la vida no se acaba, no es tan empático como podríamos pensar.

Una mujer, en el velorio de su esposo, recibe finalmente la visita de su mejor amiga. Cuando ésta le pregunta cómo estaba, la viuda le responde: «¿Cómo crees que me siento? ¡Fatal! No solo por la muerte de mi esposo, sino porque todo el mundo viene aquí a recordarme lo bien que debería de sentirme por tener a mis hijos vivos, por estar yo con vida y salud; todo el mundo viene a decirme lo dichosa que soy porque mi esposo se fue de un solo y no sufrió, porque pude disfrutarlo en sus últimos momentos, porque murió en mis brazos; todo el mundo viene a hacerme sentir culpable por sentirme triste, enojada, deprimida… y es lo que realmente siento y parece que a nadie le importa».

Vuelvo a preguntar: ¿Somos empáticos porque damos consejos muy sabios y creemos así estar ayudando a la otra persona? Pensémoslo dos veces. ¿Cómo podemos entonces ser empáticos cuando alguien lo necesita? Aquí van algunos pasos y consejos prácticos para aplicar.

-Hacer preguntas incompletas: de esta forma dejamos abierta la posibilidad de que la otra persona complete la información y hable más sobre el tema.

-Indicar que queremos saber más: usando frases como «cuéntame más», «¡qué interesante!», sin caer en lo monótono.

-Repetir una frase o palabra clave: Estas palabras claves aportan sin interrumpir demasiado. Las personas pueden seguir el hilo de la conversación o reflexionar algo más sobre lo que están diciendo.

-Dichos empáticos: Un dicho empático es un comentario como: «entonces en este momento te sientes pésimo», o «veo que estás sufriendo». Son muy potentes, pero no debemos utilizarlos demasiado.

-Preguntas empáticas: «¿Qué estás sintiendo en este momento?», enfocadas a ayudar a la otra persona a que contacte con su parte emocional.

-Lenguaje corporal: mejor si es sentados, sin medir el tiempo, inclinados hacia esa persona y asentir con la cabeza.

-Respetar las pausas: El silencio en las relaciones interpersonales nos molesta y es muy importante no interrumpir las pausas, es el espacio para que nuestro interlocutor piense, sienta y vuelva a hablar en el tiempo que él sienta correcto.

De esta forma estaremos aproximándonos más emocionalmente a quien nos está confiando algo, a quien nos está abriendo su corazón. Ser empáticos es decir sin palabras «me importas», «entiendo lo que estás sintiendo», «te acompaño en tu tristeza» o bien «te acompaño en tu felicidad y tu éxito».

Ser empáticos no quiere decir estar de acuerdo con la otra persona, significa entender las emociones, los sentimientos y hasta los pensamientos que maneja nuestro interlocutor. Ser empáticos es un arte, el arte de ser buen escucha, buen amigo, buen interlocutor, buen apoyo.

* Cortesía de Iniciativa T. La opinión de los columnistas no coincide necesariamente con la de Ismael Cala.