Carismático, directo, inteligente, divino. A grandes rasgos, así percibí a Ismael Cala en nuestro primer encuentro. Al repetir la experiencia y profundizar en una conversación que abarcó tópicos diversos y una buena cantidad de anécdotas, descubrí a un profesional consagrado, un ser humano fascinante. No es casualidad que su programa, “CALA”, se haya convertido en un absoluto toque de queda, y él, en el periodista del que todos hablan en Latinoamérica y Estados Unidos.

Comenzó en la radio a los ocho años de edad en su natal Santiago de Cuba, y justo en ese primer encuentro con el micrófono dice haber encontrado su gran pasión. Al salir de Cuba, estudió periodismo y producción de televisión en Canadá, y al llegar a Estados Unidos, participó en diferentes programas de televisión. Hoy, es el anfitrión de “CALA”, programa de entrevistas que se transmite de lunes a viernes por CNN en Español, y por el que han pasado desde importantes figuras del espectáculo y la comunicación, hasta políticos y líderes comunitarios.

 

Tu programa de entrevistas se ha posicionado como uno de los más populares de la cadena CNN en Español. ¿Cómo ha cambiado tu vida en este primer año de “CALA”? Ha sido un año muy intenso. Han pasado muchas cosas, el 99% de ellas muy positivas. Creo que no me di cuenta de cuánto había cambiado mi vida hasta que comencé a viajar por América Latina y sentí la receptividad de las personas con el programa. En 2011 fui tres veces a República Dominicana por tres eventos diferentes, la tercera ocasión para recibir el premio Micrófono de Oro del Círculo de Locutores Dominicanos. ¡Un gran honor! El éxito del programa va respaldado de un costo grande, en horas de trabajo y en el tiempo que le quitas a otras cosas. Por suerte, trabajar es un placer para mí. Gracias a Cynthia Hudson, nuestra Gerente General en CNN en Español, la mujer que creyó en mí y lanzó “CALA”.

 

¿Cómo te preparas para tus entrevistas? Trabajamos en equipo, tengo un gran “team CALA” que me respalda. Gracias a Isabel, Karen, Sandra, Alfredo, Willie, Alice, Camilo y nuestro VP de Programación, Eduardo Suárez, quien está muy pendiente de “CALA”. Yo marco las pautas con el criterio del equipo y cada uno tiene su función. Luego intento ver qué hay detrás de cada detalle. No me gusta quedarme con lo primero que se dice sobre una persona, ni con lo que ya se ha dicho demasiado. Quiero ver qué hay detrás de todo y llegar al fondo del asunto. Para conducir un programa de entrevistas no basta con prepararse en un tema específico. Hay que estar en la calle, aprender a concatenar un tema con otro y tener cierta base cultural, que te permita abordar, algunas veces al vuelo, cualquier tema de urgencia de la actualidad informativa.

 

¿Cuáles han sido las más memorables? ¿Alguna favorita? Muchas memorables, Gloria y Emilio Estefan por ser ejemplos de vida y perseverancia. Emilio es de mi natal Santiago de Cuba; nunca pensé que hoy seríamos amigos. Gloria es la madrina del programa, vino a inaugurarlo porque se lo pedimos, no porque tuviera nada que vender en ese momento y eso lo agradezco mucho. Mi entrevista favorita es la primera con Maickel Melamed, ha estado dos veces en “CALA” en un año, al igual que Gloria Estefan. Maickel es un venezolano que se ha convertido en todo un ídolo de inspiración en el continente, caminó el maratón de Nueva York el año pasado. Para alguien que nació con hipotonía muscular y sin oxígeno en sus pulmones, porque el cordón umbilical lo asfixió, el estar vivo 35 años después es motivo de gratitud permanente. Ese estado de emoción es lo que me hace admirarlo, su fuerza de mente. Y es que la mente es todo, nos hace héroes o villanos, exitosos o fracasados.

 

Por tu programa han pasado desde artistas y presentadores de televisión, hasta políticos y activistas sociales, ¿qué entrevistas son las que más disfrutas? No hay un sector con el que me sienta más cómodo que con otro. Todos tienen su encanto. En un programa diario es bueno que así sea, para no aburrirnos, ni aburrir al televidente. Los políticos tienen fama de circunspectos. Muchas veces creen que el programa es sólo para colocar sus mensajes, pero no puede ser así. Se trata de un intercambio. Disfruto mucho de la gente extrovertida, son los mejores entrevistados. María Conchita Alonso, Adamari López y el ministro chileno Laurence Golborne son buenos ejemplos. También disfruté entrevistar a Rigoberta Menchú, premio Nobel de la Paz, y sí es una mujer llena de paz.

Y hablando de entrevistas, en nuestro país mucho se habló de la que le realizaste a Hipólito Mejía. ¿Qué opinión te merece el candidato presidencial dominicano? ¡Hipólito, Hipólito! ¡Llegó Papá! Fíjate que lo recibimos en el estudio con una tropa de personal de seguridad y seguidores de su campaña en Miami y no teníamos espacio para acomodarlos a todos. Luego me dijo que viajaba con siete personas más o menos. Tuve muy buena química con él, me parece una persona simple, sin demasiados artificios, eso más allá de la política. Fue una buena entrevista y creo que paralizó a la República Dominicana. Ahora bien, no fue fácil el recordarle los supuestos malos momentos de su gobierno. Me interesa mucho la República Dominicana, por eso me apasiona su política.

 

¿Tienes alguna anécdota interesante o jocosa de un dominicano que hayas entrevistado? Sí, varias. Milly Quezada fue un amor de persona en el set. Hablamos hasta de la vida privada, me dijo que estaba buscando novio (risas). Bella mujer y muy talentosa. Mi ahora también gran y querido amigo Pavel Nuñez me confesó en el programa que él cree en la ley de la atracción y que un día su mujer le dijo: “ah, pero tú si estás loco”, cuando él viendo la tele comentó que quería ser entrevistado en “CALA”. Imagínate, yo soy su fan y fue un honor el haberlo conocido finalmente. La entrevista que le hice a Amelia Vega provocó que algunos hasta se ofendieran porque le pregunté jocosamente que cuándo fue la última vez que tuvo sexo. La conversación fue tan rica e íntima que, por un momento, olvidé que estábamos frente a millones de personas en un programa de televisión. Ella no se ofendió, pero sí se ruborizó. De verdad es una hermosa chica. Son muchas las anécdotas con dominicanos y con casi todos he quedado en contacto y con amistad. Amo a Nancy Álvarez, otra gran embajadora de República Dominicana en el mundo.

 

¿Cómo han cambiado las redes sociales la labor del periodista? El buen periodismo siempre sabe adaptarse a las nuevas tecnologías. Da igual si se trata de los teletipos o de Twitter, cada cual en su época. Lo que verdaderamente importa es la calidad del periodismo y su capacidad de adaptación. Ahora Twitter nos ofrece nuevas fuentes de noticias, temas diversos y una panorámica sobre el estado de la opinión pública. Pero es sólo una guía de trabajo. Para un medio de comunicación serio, lo que se dice en Twitter o en Facebook requiere el mismo proceso de comprobación, adaptación y publicación que cualquier otra fuente tradicional.

 

¿Algo de tu personalidad que sería una sorpresa descubrir? No hay mucho por descubrir. Soy un hombre sencillo y directo, e intento presentarme como lo que soy, sin mayores complicaciones. Hay cosas que nunca he intentado, como aprender a hacer el nudo de mis corbatas. Todos son hechos por alguien más. Me da placer tener que pedir de favor a alguien que me ayude con el nudo de la corbata. Aún no he estudiado en psicología qué puede representar eso (risas).

 

Por: Evelyn Betancourt