Homenaje por los 90 años de la estrella argentina.

“¿Quién es ese churro que acaba de entrar?”, preguntó la joven estrella mientras se preparaba para filmar una escena de “Cinco besos”, una comedia dirigida por Luis Savlasky. “Es Daniel Tinayre, un director francés”, le contestaron. Mirtha Legrand quedó impactada con el espléndido hombre de piel tostada y elegantísimo traje blanco que venía al set a visitar a su amigo, el director. En un alto de la filmación, Saslavsky los presentó y Tinayre, muy sensible a la belleza femenina, comenzó a desplegar de inmediato su charme frente a la luminosa rubia de ojos color del tiempo.

Al llegar a su departamento, Mirtha encontró un ramo con dos docenas de rosas rojas y una tarjeta que decía: “Hoy ha sido un día inolvidable porque la he conocido”. Ella lo llamó para agradecerle las flores y él aprovechó para proponerle una primera cita en la confitería La Ideal. Allí, sin testigos, comenzaron a enamorarse. Corría 1946, ella tenía 17 años; él, 35.

Rosa María Martínez Suárez nació en Villa Cañás, provincia de Santa Fe, y fue quizá la llegada más inesperada para sus padres, que un año y medio antes habían tenido a José Antonio. Ya desde su nacimiento tardó un poco para hacerse esperar, como corresponde a una estrella. Era la más “chiquita” de las dos gemelas. Su madre comenzó a llamarla por ese sobrenombre, mientras que a la otra le decía “Gordi”, luego devenido Goldi.

Cuando las chicas tenían nueve años, murió su padre. La familia se fue a Buenos Aires en busca de mejores oportunidades. Siendo tan lindas y simpáticas, las gemelas también llamaban la atención en la capital. Consciente de eso, Rosa insistió en prepararlas para que fuesen artistas, enviándolas a clases de declamación, piano, canto, danzas y actuación. Cuando tenían 12 años, las presentó al concurso para Reinas del Carnaval. Luego del desfile, Goldi salió elegida Reina, y Chiquita, Primera Princesa. Al año siguiente, las volvió a presentar y Chiquita salió elegida Reina. Enterada por un programa de radio de que buscaban extras para una película de Niní Marshall, Rosa logró que sus hijas fueran elegidas para una escena en la que compartían plano con la genial cómica. Ricardo Cerebello aceptó el desafío de representarlas. Lo primero que hizo fue ponerles nombres artísticos. A los 13 años, Goldi fue rebautizada como Silvia Legrand y su hermana, como Mirtha Legrand.

Daniel Tinayre venía de un mundo diametralmente opuesto. Había nacido en París el 14 de septiembre de 1910. En la década del 20, la familia se trasladó a Uruguay donde el padre, que era diplomático, había sido designado embajador. Tres meses después de haber conocido a la joven estrella de cine, Tinayre decidió casarse con Mirtha. Ambos decidieron mantener en secreto la fecha y el lugar. A siete meses de casarse, y en medio de otra filmación, Mirtha sufrió un desmayo: estaba embarazada. En el mes de agosto de 1947, nacía un bebé al que bautizaron Daniel, como su padre. Tres años más tarde, quedaba embarazada por segunda vez y nacía Marcela.

Entre el nacimiento de Dany y Marcela, los esposos habían filmado juntos por primera vez. El rechazo de una estrella francesa a filmar “Pasaporte a Río”, hizo que Daniel le ofreciera a su mujer un protagónico con el que demostraría por primera vez sus dotes de actriz dramática, además de una notable transformación.

A fines de la década del 50, con los militares que habían derrocado a Perón en el poder, el cine pasaba una etapa oscura. Fue entonces que Tinayre tuvo la idea de que Mirtha debutara en teatro.

Aunque nunca descartó la idea de volver al cine, la floreciente industria de la televisión llevó al matrimonio a realizar varios ciclos de comedias. Un día en que ella participó como invitada en Canal 9, cambió la historia de Mirtha y Tinayre. Atento al rating que había logrado la presencia de Mirtha, Alejandro Romay les propuso que ella condujera un programa de entrevistas en el que se almorzaría. Aunque la idea no convenció totalmente a Mirtha, el 3 de junio de 1968 se sentaba por primera vez en vivo a una mesa con invitados célebres. “Almorzando con las Estrellas” pasó a ser más tarde “Almorzando con Mirtha Legrand”.

En septiembre de 1994, a Daniel le diagnosticaron Hepatitis B. Murió dos días después de su internación. Un país entero acompañó a Mirtha en su dolor. Cuando regresó a sus almuerzos, dos semanas más tarde, el público la escuchó frente a los televisores, en silencio y acongojado. En medio de las lágrimas, Mirtha confesó: “Este es el momento más duro de mi carrera, de mi vida. Estuve 48 años al lado de un hombre maravilloso, en todo sentido. Talentoso, gracioso, humano, cascarrabias, todo eso junto. Pero, por sobretodo, un marido, un padre, un abuelo y un profesional de primera. Daniel Tinayre era un grande”.

A Mirtha aún le tocaría vivir otro gran dolor: la muerte de su hijo mayor en 1999. Pero, como el Ave Fénix, hoy brilla más que nunca, fiel ejemplo de que el trabajo es juventud. Aquel romance que iniciaron con ella nuestros padres o abuelos, sigue intacto y ha sido su más perdurable historia de amor.