Entramos en unas fechas muy emocionantes, la época de graduaciones. Son momentos muy especiales en la vida de una persona y la graduación universitaria es uno de esos grandes momentos. Jóvenes y adultos cierran un ciclo de aprendizaje y entran en un mundo de ideas y creatividad, bien como emprendedores o como colaboradores en las empresas que fueron escogiendo para iniciar su futuro.

Sabemos que hay etapas en la vida de toda persona que son retadoras y de cambios; que nos pueden presentar grandes oportunidades y que también, si están bien aprovechadas, son momentos de alegría, orgullo y felicidad. Comenzamos en ese momento la búsqueda de ese trabajo ideal, o de la empresa que nos guste o de nuestro propio negocio con el cual nos identificaremos plenamente y al cual – si así lo decidimos –le dedicaremos lo mejor de nuestros años profesionales para lograr la prosperidad y el bienestar de nuestras familias y de su futuro.

La semana pasada por razones de esta bella vida, tuve la oportunidad de estar presente en dos actos de graduación. El primero donde un grupo de personas de todas las edades nos graduábamos como Promotores de Bienestar, al recibir un Diplomado en Psicología Positiva. El segundo, fue el acto de grado del Diplomado en Gerencia Integral en Franquicias auspiciado por la Cámara Venezolana de Franquicias (@profranquicias). Ambos se daban en la Universidad Metropolitana de Caracas.

Esas mismas casualidades de la vida y de mi carrera me llevaron a tener el honor de dirigirme a ambos grupos de amigos. En el que yo mismo me gradué, mi mensaje a mis compañeros fue de bienestar y optimismo en un mundo complejo que nunca nos debe detener; en el segundo les hablaba de la importancia del emprendimiento como generador de ideas, crecimiento y desarrollo. En los dos el mensaje esencial fue el mismo: “atrévanse a ser exitosos”.

Son nuevas responsabilidades con una visión con una perspectiva diferente en un mundo donde la excelencia debe ser nuestro norte, acompañada por nuestros principios y valores. Un mundo que recibe con los brazos abiertos a nuestra inventiva y nuestra creatividad; un mundo que va a esperar de nosotros un continuo proceso de aprendizaje que ya sabemos que nunca se va a detener; un mundo globalizado que nos invita a seguir soñando y quizás un poco más, dedicándole gran esfuerzo y compromiso, donde la pasión por lo que hacemos y el aprendizaje que tengamos deben siempre guiar nuestros pasos, esos que vamos dando poco a poco, tomando riesgos y buscando nuevas oportunidades.

Y siempre van a ser nuestra motivación personal y la actitud positiva que le pongamos a todo lo que vamos a hacer lo que va a marcar la diferencia. Nunca se den por vencidos; siempre sigan adelante; sean flexibles pero nunca en sus valores y principios. Y recuerden que si bien todo viaje de mil leguas comienza con un primer paso, den ese paso en firme y sobre todo con la gran visión de atreverse a ser exitosos!

Muchas felicidades a los graduados del 2016

GQI-LuisVGarcia

 

* Cortesía de Luis Vicente García La opinión de los columnistas no coincide necesariamente con la de Ismael Cala.