“Nacemos siendo perfectos y aún hoy, seguimos siéndolo”. Esta frase del famoso doctor Deepak Chopra nos lleva a plantearnos: ¿Y qué pasó en el camino? ¿Qué me sucedió?

Sucedió que las circunstancias que vivimos nos moldean a diario. Si alguien, siendo niños, se burló de nosotros por ser tan dulces, amorosos y generosos, simplemente cambiamos eso. La necesidad de aprobación externa muchas veces parte de la necesidad de ser aceptados dentro de un grupo, de ser integrados. Solo hay que tener mucho cuidado, pues, en muchos casos, esta integración puede llevarnos a perder identidad propia.

Hoy nos encontramos deseando que nuestra vida sea diferente a lo que vivimos. Una voz interior nos invita a reconocer que somos más grandes de lo que parecemos, que estamos perdiendo tiempo, que deberíamos disfrutar más.

En verdad es así. Vinimos a disfrutar y nos perdimos en el intento. A diario escucho en mis consultas: ¿por qué no soy feliz si lo tengo todo…? Esto sucede porque alguien te hizo creer que necesitas “algo” para ser feliz, y no es así. Todo lo que necesitas viene impreso contigo.

Naciste perfecto, y a medida que avanzabas en tu camino, creíste que debías cambiar aspectos de esa perfección. Entraste en contacto con esa parte tuya que era la que viniste a trascender, solo que te confundiste creyendo que debías cambiar. No tenías que cambiar lo que ya estaba en ti, sino cambiarte a ti… perfeccionarte. Solo debías iluminar tus partes oscuras, transformar la oscuridad en luz, de este modo evolucionarías.

Todos vinimos para aprender a transformar desde el amor. Cuando creíste que debías enfrentarte con algo o alguien y situarte en esa posición, tu propósito se vio confundido y tu vista se oscureció. Ahora te encuentras tratando de cambiar una realidad creada por ti. Quieres disfrutar y lo puedes hacer, ya que naciste con ese derecho; solo no te confundas nuevamente porque el “creador” eres tú, la mágica varita transformadora de tu vida está en tu mano, el mago eres tú.

Desactiva lo que primero creaste y hazte consciente del Ser de luz que eres, creado a imagen y semejanza de Dios.

Recuerda algunas de las lecciones de Buda:

“El amor cura todo mal: es la más alta energía que podemos experimentar, por encima de la gratitud”
“Quien mira dentro, despierta: Si quieres alcanzar el cielo, mira en tu corazón”
“No creas todo lo que te dicen que debes creer: solo la experiencia te entrega el conocimiento”
“Aleja los miedos: haz que el miedo te tema, al igual que el fuego al agua”
“La verdad siempre sale a la luz: tres cosas no pueden ser ocultas por mucho tiempo, el sol, la luna y la verdad”
“Controla tu mente: la mente no es un enemigo, solo el descontrol lo es”
“Eres merecedor de todo el amor que tú puedas dar: el amor empieza por uno mismo”
“Conocer a los demás es sabiduría, conocerse a sí mismo es iluminación: es mejor conquistarse a uno mismo que vencer mil batallas”
“La espiritualidad no es un lujo, es una necesidad: igual que la vela necesita la llama para iluminar, el hombre necesita la espiritualidad para ser iluminado”
“Busca la paz en tu interior: la paz solo puede estar en el centro de tu corazón, no busques fuera aquello que mantienes dentro”
“No hay camino para la felicidad, la felicidad es el camino”.

* La opinión de los columnistas no coincide necesariamente con la de Ismael Cala.