Los carbohidratos son esenciales para nuestra salud. El cerebro y otros tejidos nerviosos utilizan sólo carbohidratos como fuente de energía. El hígado y los músculos almacenan los carbohidratos, el cual en el momento necesario, es transformado en glucosa para la producción de energía.

La glucosa es el combustible de nuestro cuerpo, necesaria para la producción de la energía que necesitamos para vivir y realizar cada una de las múltiples funciones que realiza nuestro cuerpo: trabajar, pensar, dormir, comer, caminar… no podríamos vivir sin ellos.

Los carbohidratos, a lo largo de la historia, han sido la fuente primaria más abundante, disponible y económica de calorías, y aunque actualmente muchos los acusan del sobrepeso y obesidad creciente en el mundo, olvidan que son indispensables para seguir viviendo. Entre las principales funciones que desempeñan tenemos:

  1. Aportan energía al cerebro y al sistema nervioso: en condiciones normales son el único combustible que el cerebro y el sistema nervioso pueden utilizar. Cuando disminuyen las reservas de carbohidratos, baja la glucosa en sangre, lo que disminuye la capacidad de atención y concentración, además de la realización de actividades de elevada complejidad. Nuestro cerebro necesita los carbohidratos para mantenerse alerta.
  2. Ayudan a ahorrar las proteínas: cuando no comes suficientes carbohidratos en la alimentación, las proteínas se consumen para ser convertidas en carbohidratos porque requerimos energía para todas las funciones del cuerpo. Usar las proteínas como combustible no es lo deseado, ya que una de sus funciones básicas es el desarrollo, mantenimiento y a la reparación de los tejidos, y no la de aportar energía. Consumir nuestras proteínas en pocas palabras, es auto-devorarnos. Destruimos nuestro músculo que es el encargado de mantener el metabolismo arriba.
  3. Ayudan al metabolismo de las grasas: no es posible quemar las grasas efectivamente sin la presencia de carbohidratos. Se dice que “las grasas se queman en una llama de carbohidratos”.Los carbohidratos ayudan a que el metabolismo de las grasas sea realizado en forma eficiente y evitan la formación de cuerpos cetónicos, residuos tóxicos para nuestro organismo que se forman cuando se utilizan en exceso las grasas.
  4. Contribuyen a la formación de moléculas importantes: los carbohidratos participan en la formación de ácidos nucleicos, nuestro ADN. ¡Vital! Además son necesarios para constituir otros elementos vitales en nuestro organismo como enzimas y hormonas.
  5. Proveen proteínas, minerales, vitaminas, volumen y fibra: Muchos de los carbohidratos son alimentos ricos en vitaminas, minerales, fibra e incluso proteína en menos cantidad como los cereales integrales, frutas y vegetales. La fibra aumenta el volumen de la alimentación y ayuda a la digestión, así́ como a prevenir ciertos tipos de cáncer. Son necesarios para una balanceada nutrición.

Existen 2 tipos de carbohidratos: simples y complejos.

Los azúcares simples pueden ser de origen natural o refinado, entre los cuales se encuentran: azúcar blanca refinada, azúcar morena, harina refinada, miel de abejas, jarabe de maíz (miel de maíz), jarabe de maple (arce), melaza, leche y jugos de frutas. Las frutas frescas también contienen azúcares sencillas, con la diferencia de que los azúcares sencillos de las frutas están ligados a su fibra, vitaminas y minerales, lo cual aporta nutrientes y no promueve la acumulación de grasa en el cuerpo. Gracias a la fibra, su digestión y absorción es más lenta, evitando que se eleven en exceso los niveles de azúcar en la sangre, lo cual como consecuencia, elevaría los niveles de insulina. Este efecto sucede con los carbohidratos sencillos que no poseen fibra

Los carbohidratos complejos se encuentran en cereales como trigo, arroz, cebada, tubérculos como las papas, yuca, ñame, ocumo y en legumbres como frijoles, alverjas, garbanzos, etc. Los cereales son la fuente más rica en almidones y producen la mayor fuente de energía. Las legumbres y los tubérculos son también importantes fuentes de almidones, así como los vegetales, pero lo contienen en menor proporción y son bajos en calorías.

Una alimentación saludable debe ser rica en carbohidratos complejos que aporten nutrientes indispensables para nuestra buena salud. Debemos consumir con mucha moderación los azúcares simples naturales o refinados porque portan gran cantidad de calorías, las cuales suelen ser vacías (sin nutrientes) cuando provienen de carbohidratos refinados como las galletas, panes, dulces, tortas, pasteles, helados, postres, gelatinas, refrescos, chocolates, golosinas, jaleas, leche condensada, chicles, pudines, cereales refinados y muchos otros productos comerciales.

¡Consumamos con moderación en lugar de apoyar la restricción!

GQI-SamarYorde

 

* Cortesía de Samar Yorde La opinión de los columnistas no coincide necesariamente con la de Ismael Cala.