La ansiedad es el trending topic o tema del momento en mi Twitter. Gran parte de mi pajarera me silva en señal de auxilio y me dice: «@klarasenior: ¡Klarita! ¿Qué hago? #SOS», «me he bajado la nevera entera, no sé qué hacer para controlar tanta ansiedad, ya me comí tres tortas de chocolate. ¡Me siento horrible! y el insomnio se apodera de mis noches».

Es importante «darse cuenta» de ¿qué hacemos con eso que sentimos? Y saber que cada crisis en la vida es una oportunidad para crecer como seres humanos. Reorganizar nuestra vida y mejorar nuestros hábitos son vitales para tener una mejor salud y calidad de vida.

  1. Lo primero es tomarse una buena dosis de «@Inspirulina» y respirar profundo. ¡Vamos! ¡Respira! Inspira, toma aire por la nariz hasta que llenes tus pulmones completamente de aire, sostenlo en 3… 2… 1… y espira, botando todo el aire por la boca. Repítelo 10 veces.
  1. Desayuna todos los días inmediatamente después de despertarte, así podrás mantener a raya a tu insulina y prevenir los ataques de ansiedad vespertinos y nocturnos.
  1. Come cinco veces al día. Tres comidas principales y dos meriendas. Incluye en todas tus comidas una porción de proteínas (claras de huevo, pollo, atún, sardinas, carnes magras, entre otras). Te ayudará a controlar los «ataques de hambre».
  1. No te saltes comidas. Es importante que comas cada tres a cuatro horas máximo. Así que sincroniza tus relojes y activa tus alarmas para que no lo olvides; si lo haces, luego no podrás controlar la ansiedad por comer lo primero que se te atraviese al caer la tarde.
  1. No suprimas los carbohidratos completamente de tu dieta (no es momento de inventos). Aumenta tu consumo de vegetales, ensaladas y frutas. Prefiere los alimentos integrales y ricos en fibra que te ayudarán a mantenerte lleno por mucho más tiempo. Y si la ansiedad te toma por sorpresa en la noche, aprende a tomar decisiones inteligentes, repite nuevamente la clave 1 y luego elige la opción más saludable, «siempre es mejor para tu salud una fruta que una torta de chocolate o un trozo de pan canilla con mantequilla».
  1. Planifica tus comidas. Cuando hagas mercado, opta siempre por snacks saludables como gelatina de dieta, almendras, avellanas, maní en su concha… Y si consigues leche descremada y cacao en polvo sin azúcar, pues prepárate un chocolate caliente casero con edulcorante artificial. El chocolate es mi antidepresivo favorito, pues es rico en triptófano y eleva las endorfinas.
  1. Activa tu cuerpo. El ejercicio físico es una de las mejores vías para liberar tensiones, eleva las endorfinas y es antidepresivo. Retoma tus clases en el gimnasio. Practicar yoga o Pilates te ayudará a «reencontrar tu centro» y a equilibrarte.
  1. Toma mucha agua e infusiones como malhojillo, toronjil, manzanilla, cayena y tilo. A veces no sabemos identificar la sensación que estamos sintiendo y confundimos la sed con hambre, traduciéndose en más ansiedad. ¡Prueba! En la noche desconéctate de las noticias, lee un buen libro mientras tomas un té relajante de valeriana o «dulces sueño». Repite el paso 1. ¡Respira! En 3… 2… 1…y a la cama.

@KlaraSenior

* Cortesía de Klara Senior. La opinión de los columnistas no coincide necesariamente con la de Ismael Cala.