Los médicos nunca pensaron que un pulpo de ganchillo ayudaría a los bebés prematuros. El centro Poole Hospital de Dorset en Reino Unido ha emitido un comunicado en el que asegura que los pequeños han mejorado su estado de salud y bienestar, gracias al acompañamiento de sus nuevos amigos peluches.

Según el centro, “los tentáculos recuerdan a los bebés el cordón umbilical, y piensan que están en el vientre de su madre, haciéndolos sentir más seguros”.

El origen de esta iniciativa se encuentra en un hospital de Dinamarca, donde comprobaron cómo los pulpos consolaban y calmaban a los bebés. Incluso mejoraban su respiración y sus latidos cardíacos más regulares, así como lograban mayores niveles de oxígeno en la sangre.

Los adultos tenemos nuestro propio peluche de ganchillo, la meditación y la respiración activa. Numerosos estudios han desvelado su influencia en el nivel de tensión o la circulación sanguínea.