Lunes: te levantas a las 7:00 a.m., saltas de la cama y te diriges 100% motivada a hacer una hora de gimnasio. Martes: te levantas a las 8:00 a.m., luego de unos cuantos minutos reuniendo la voluntad para hacerlo, te diriges al gimnasio y haces media hora de ejercicio. Miércoles: le das al botón de “apagar alarma” con todas tus fuerzas y te volteas en tu cama, hoy no habrá gimnasio. Y ni para qué hablar del fin de semana…

¿Qué mujer no se siente identificada con esta historia o tiene una historia similar después de las primeras semanas de ejercicio? Al fin de cuentas todas tenemos el deseo de ponernos en forma, pero lo que falla a veces es nuestra fuerza de voluntad para no renunciar.

Así que hoy, con ayuda de Shape, he decidido hablarte de 10 fantásticas formas en las que puedes asegurarte que tu motivación nunca se agote por completo y puedas lograr tus metas de pérdida de peso ¡ánimo!

Deja de presionarte tanto

La clave para mantenerte motivada a bajar de peso es similar al combustible en un automóvil: no necesitas que el tanque de motivación esté lleno para conducir, sólo debes evitar que se vacíe por completo.

Así que no pierdas tiempo y energía tratando de mantenerte altamente motivada porque la motivación tiene un ritmo natural, es decir que levantarte un día con ganas de mandar todo a la basura no significa que fracasaste, de hecho, es más normal de lo que crees.

Lo que debes hacer si notas que tu motivación para perder peso está disminuyendo, es darte un descanso de tu dieta o plan de ejercicios durante uno a tres días.

El problema con la motivación es que cuanto más tratas de “atraparla”, más evasiva se vuelve, entonces, si dejas que corra su curso natural y al mismo tiempo te apoyas en un conjunto de estrategias para cambiar tus hábitos (como un plan de comidas sanas para la semana), permanecerás en el sendero de la pérdida de peso y tus niveles de motivación correrán su curso natural.

Ponte a prueba

¿Necesitas una dosis instantánea de inspiración de pérdida de peso? Toma esta prueba rápida y saludable. Responder estas preguntas a menudo ayuda a impulsar la motivación lo suficiente para recordarte por qué comenzaste tu plan de alimentación y ejercicios en primer lugar.

Si paro mi plan de alimentación, ¿cómo voy a lucir en seis meses o en un año a partir de ahora? Si paro mi plan, ¿cómo me sentiré en seis meses o en un año a partir de ahora? Si paro mi plan, ¿cómo será mi salud?

Limpia tu closet

Si estás luchando para mantener tu motivación de pérdida de peso, entonces es hora de practicar la integridad en otras áreas de su vida. Limpia tu closet (por fin), paga tus deudas, cumple tus promesas a tus amigos, familiares o compañeros de trabajo…

Al cumplir las promesas o compromisos que has hecho en otras áreas de tu vida podrás fortalecer tu propia creencia subconsciente de que eres capaz de mantener la promesa de perder peso que te has hecho a ti misma.

Dale “dejar de seguir” a las modelos de Instagram

Guardar y publicar fotos de modelos superdelgadas puede parecerte una buena manera de mantenerte motivada para perder peso, pero de acuerdo con un nuevo estudio, es más probable que esto perjudique tu progreso.

En el estudio, los investigadores dividieron a las mujeres que querían perder peso en dos grupos: el primer grupo recibió un diario de alimentos con fotos de modelos delgadas en la portada y las páginas interiores y el segundo grupo recibió un diario con una imagen de un logotipo neutral en la portada.

Y no creerás lo que sucedió: Mientras que el grupo de la imagen neutral perdió peso, ¡las que recibieron los diarios llenos de imágenes de supermodelos ganaron peso!

Los científicos dicen que las imágenes de las modelos desalentaron a las mujeres al crear estándares poco realistas. Al parecer, mirar fijamente las fotos de mujeres mucho más delgadas mientras que registraban su consumo de alimentos pudo haberle hecho pensar que nunca serían capaces de verse así, entonces dejaron de intentarlo.

Así que bella, en lugar de compararte con las modelos de tallas poco realistas, ¡mantén la inspiración con imágenes de tu propio progreso! O, echa un vistazo a fotos de mujeres reales antes y después de perder peso.

Enfócate en las sensaciones, no en los números

A menudo nos sentimos frustradas al enfocarnos en un número específico de la escala, o incluso una tarea que debemos hacer para alcanzar nuestro objetivo (como ejercitarse), y esta es una manera muy rápida de drenar tu motivación.

Mejor, concéntrate en tu estado de ánimo después de haber comido una comida saludable o cómo te sentiste después de una genial sesión de cardio.

Si te enfocas en cómo te sientes cada vez que haces algo bueno, como ejercicio, obtendrás todos los beneficios de quemar calorías, además del refuerzo de recordar lo bien que te sentiste al hacerlo, lo que debería aumentar tu motivación para hacer más.

Arma tu “plan de negocio”

Cualquier empresa exitosa requiere un plan que describa su misión y detalles sobre cómo lograrla sin uno, no tiene ni idea de dónde está comenzando, hacia dónde va, o cómo llegará allí.

Lo que debes hacer entonces es tratar tu objetivo de pérdida de peso como un objetivo de negocio. Una vez que hayas determinado exactamente lo que deseas lograr y tu plazo, retrocede para crear un plan de acción mensual con objetivos realistas y específicos para perder peso (como eliminar el snack antes de acostarte) y libre de estrategias ineficaces como el ayuno.

Recompénsate

Recompensarte a ti misma por alcanzar tus metas es una gran idea, pero lograr algunas puede tomar meses o incluso años. Así que, en lugar de esperar hasta que hayas alcanzado la línea de meta grande definitiva para recompensarte por perder peso, planea algo realmente increíble una vez que hayas alcanzado tu punto medio, como un día de spa o ese viaje que tanto deseabas.

De esta forma, tendrás menos probabilidades de tirar la toalla cuando las cosas se pongan difíciles alrededor de ese punto medio.

Actúa como si ya lo hubieras logrado

No esperes “hasta que pierda el peso” para tomar esas vacaciones, visitar a ese viejo amigo, o probar esa clase de baile. Vive tus deseos y metas ahora, y disfruta de ellas a lo largo del camino.

Imagina que ya alcanzaste tu peso objetivo. ¿Cómo te sientes? ¿Qué comerías? ¿Qué beberías? ¿Cómo sería tu día? ¿Qué estás posponiendo hacer hasta llegar a esa meta?

Prográmalo ahora y cambia tu mentalidad de “modo de castigo” a una gratificante y empoderadora para mantenerte motivada a perder peso.

Cuelga tu motivación en el espejo

Ya sea tu par favorito jeans pegados o un bikini, poner una pieza especial de tu guardarropa a la vista es un gran motivador diario. Escoge algo que esperas ponerte y cuélgalo cerca de tu espejo. Así logré hacerlo yo…

Entonces, visualízate vistiéndolo y lo bien que te sentirás. Como es un artículo que ya tienes, es mucho menos probable que sea un objetivo poco realista (en comparación con, por ejemplo, la foto de una modelo en bikini) y ayudará a impulsar tu motivación de pérdida de peso para seguir yendo al gimnasio.

Rodéate de salud

Arregla tu casa para reflejar tu nuevo (y más ligero) yo. Almacena y organiza la nevera con alimentos saludables y preparados en envases transparentes, presenta tus frutas en hermosos cuencos en las encimeras, pon un estante de zapatos para exhibir tus zapatillas deportivas justo en la puerta principal, mantén la ropa sucia fuera del equipo de ejercicios, etc.

Ajustar tu entorno en consonancia con tus metas de pérdida de peso puede hacerte mucho más fácil permanecer en el buen camino.
Y por supuesto, para mantener tu motivación, necesitas apoyarte en un plan que sí funcione. Es por esto que te recomiendo obtener mi libro De Gordita a Mamacita, en el cual encontrarás un plan completo de transformación con todas las herramientas que necesitas para volverte irresistiblemente sana.

Y es que De Gordita a Mamacita no es un típico libro de dietas que te hace pasar hambre, no. En cambio, es un plan completo de 21 días, lleno de comidas deliciosas, rutinas cortas para hacer desde casa y además de mis mejores consejos para que vivas un cambio increíble.

*La opinión de los columnistas no coincide necesariamente con la de Ismael Cala.