Escuchar tu intuición es compenetrarte contigo y dejarte guiar por el aspecto de ti mismo que tiene acceso al mundo espiritual. Cuando dejas descansar por unos momentos a tu mente de conceptos preestablecidos sobre ti y los demás, abres campo para poder escuchar a tu voz interior, quien está siempre dispuesta a mostrarte una alternativa a la paz.

Cuando te aceptas tal y como eres, entras en el presente, pues tu mente deja de estar en conflicto. De este modo destapas el canal de comunicación que te conecta con tu guía interior. Al comprender que dentro de ti están las respuestas, comienzas a reforzar la relación contigo mismo y a escuchar más atentamente lo que tus pensamientos y lo que tus emociones te quieren mostrar.

Al dejar de sacar conclusiones prematuras sobre el por qué de las cosas, puedes descubrir las bendiciones que los retos y dificultades ocultan. Te conviertes en el observador de tu vida, en vez de su juez. Comienzas a desarrollar tu intuición y a usarla como el radar que te muestra sabiamente el propósito de los sucesos. Mantener tu mente abierta es la ruta que te lleva a experiencias de armonía, prosperidad y paz.

Perdonarte continuamente mantiene a tu mente y corazón receptivos para recibir nuevas posibilidades de crecimiento personal y te permite estar dispuesto a extender el amor que emana de tu propio ser.

El amor hacia ti mismo alimenta tu intuición y te permite ser un reflejo de luz y paz para aquellos que te rodean y deseas ayudar. Escuchar tu intuición supone dejar de escuchar la voz de tu ego o mente conflictiva, que te señala las alternativas de limitación y que te indica que no eres capaz de alcanzar el objetivo de una vida armoniosa y feliz. Al no entretenerte con estos pensamientos de temor, permites a tu mente trabajar proactivamente y atraer las condiciones requeridas para manifestar los ideales internos.

Escuchar tu intuición activa tu fe en los milagros y te permite aceptar que en ti reside una fuerza interior que opera en tu vida de modos desconocidos y maravillosos. Al mantener una comunicación interior, reconoces que no siempre lo obvio es la respuesta verdadera, comprendes que más allá de las apariencias se encuentra un propósito por el cual tú atraviesas cada experiencia.

Seguir tu intuición te llevará a reencontrarte contigo mismo y a descubrir que la felicidad, la paz y la abundancia ya se encuentran en ti. Seguir tu intuición empieza con una decisión. Tu voz interior siempre te habla… Es tu elección detenerte y escucharla… ¡El momento de cambio ocurre en el presente!

* Cortesía de Diana Jaramillo. La opinión de los columnistas no coincide necesariamente con la de Ismael Cala.