Seguro que en alguna ocasión te has visto mordiendo la tapa de un bolígrafo o mascando chicle por aburrimiento o ansiedad. A este hábito se le denomina “conductas de masticación repetitivas”, un gesto que no tiene mayor función que la de distraer. Precisamente es lo mismo que hacen los perros.

Según un artículo de la revista digital “Muy Interesante”, los animales utilizan su boca como nosotros las manos, es decir, para conocer el mundo que nos rodea. Sin embargo, al igual que la fijación de muchos por morderse las uñas, se trata de un hábito que debemos erradicar desde cachorros para evitar que se desarrolle sin control.

¿Mantienes rutinas negativas para desahogar la ansiedad?