Esta frase se la toman al pie de la letra todas las personas que usaron y siguen inyectándose biopolímeros a pesar de las prohibiciones y advertencias de los organismos sanitarios a nivel mundial. Yo personalmente he llevado una cruzada contra el uso de los biopolímeros desde hace mas de 17 años hasta que se logró la prohibición de esta peligrosa sustancia.

Es que así como hay quienes sacrifican la apariencia física por disfrutar la vida, otros más osados sacrifican la vida por la apariencia física.

Hace escasas semanas las redes sociales se convulsionaron con la noticia del fallecimiento de una famosa travesti venezolana apodada Sirena Real, quien se suma a la larga lista de víctimas de este peligro potencialmente mortal.

A este deceso tan comentado se unen cientos de casos que pasan desapercibidos, pero que igualmente dejan una estela de dolor y duelo en muchas familias.

Personas inescrupulosas en combinación con pacientes desesperados por obtener a costa de lo que sea las medidas perfectas, han creado una espiral de enfermedades, deformidades y muertes que ya han cobrado rango de problema de salud pública a nivel mundial.

Y la pregunta de rigor es: ¿qué son los biopolímeros?

Los biopolímeros son compuestos sintéticos derivados del petróleo que no pueden ser absorbidos por el organismo y por ende generan rechazo. Se utilizaban antiguamente como sustancias de relleno para arrugas o para el aumento de glúteos, senos, pantorrillas y pectorales.

Permanecen en el cuerpo generando tarde o temprano síntomas leves, moderados o graves que pueden ir desde un leve dolor y cambios en la coloración de la piel, hasta migración a la columna vertebral generando dolores intensos, granulomas, deformidades, infecciones e incluso la muerte por migración a los pulmones o el cerebro, por lo cual están prohibidos para uso en humanos a nivel mundial

Muchos nombres le dan a los biopolímeros o siliconas para “enmascararlos” Polimetilmetacrilato (PMMA), Policaprolactona (PCL) y Células expansivas son los 3 mas famosos. Otros enganñan a los pacientes diciéndoles que les colocaran colágeno o incluso plasmagel (este último es un relleno que se prepara con la sangre del propio paciente y es muy seguro para el tratamiento de pequeñas arrugas faciales, pero que es imposible usar para el relleno de glúteos por la gran cantidad de sangre que se tendría que extraer del paciente y por la corta duración que tiene dentro del organismo.

Cabe destacar que el único relleno realmente seguro y efectivo para el relleno de arrugas faciales es el ácido hialurónico. Es poco a poco son absorbido por el organismo hasta su desaparición completa sin migración o diseminación de partículas, por lo cual se considera un relleno seguro.

En el caso de los glúteos, solo 2 procedimientos son relativamente seguros para su aumento: el uso de la grasa del propio paciente que extrae un cirujano plástico calificado y la reinyecta en la zona o la colocación de prótesis similares a las mamarias donde solo el cirujano plástico esta calificado para realizarlo ya que estamos hablando de cirugías con todos los cuidados que el caso amerita.

¿Qué factores intervienen para que una persona prefiera correr los riesgos de inyectarse biopolímeros que temer sus peligrosas consecuencias ?

Algunos buscan frenar el envejecimiento a costa de lo que sea, otros pagan el precio de la vanidad queriendo aumentar sus glúteos y lograr tener las “medidas corporales perfectas” de la noche a la mañana y a precio de gallina flaca. Son colocados habitualmente en lugares clandestinos por personal no médico. Peluqueros, diseñadores, entrenadores de gimnasio y estilistas no tienen la permisología ni la experticia para hacer procedimientos invasivos y menos aún para prescribir tratamiento o resolver una respuesta indeseada en caso de que ocurra.

Hoy día con tanta información y la gran campaña que hemos hecho a nivel mundial de alerta con estos “tratamiento estéticos”, es tan responsable el paciente que se presta para que un farsante lo inyecte, como el farsante que se hace pasar por experto y coloca sustancias prohibidas, vencidas o de dudosa procedencia.

Los únicos avalados para realizar rellenos en el rostro son los médicos estéticos, cirujanos plásticos y los dermatólogos debidamente formados.

Lo que se vende en los medios, lo que camina en las pasarelas y tu reflejo en el espejo no te definen… Quiérete más allá de la superficie, de las medidas perfectas y de un rostro sin arrugas. En la medida que fortalezcas tu autoestima podrás reconciliarte contigo misma.

Y como decía una gran amiga y paciente que sufrió los embates de haberse inyectado los gluteos con esta peligrosa sustancia, despues de haber estado al borde de la muerte: Antes siempre decía: “mas vale muerta que sencilla…” hoy, después de tanto dolor y sufrimiento le digo a todos: “mas vale sencilla que muerta”.

La belleza es un concepto integral precedido por la salud física, mental y espiritual… Nada te queda más bello que el amor propio.

¡Dile no a los biopolímeros!

 * Cortesía de la Dra. Klara Senior La opinión de los columnistas no coincide necesariamente con la de Ismael Cala.