Siempre me sorprende la naturalidad con la que amigos y extraños me piden consejos sobre cómo mejorar sus relaciones con sus hijos. No te voy a mentir: me encanta asesorarlos sobre este tema. Lo curioso es que yo no soy psicóloga ni tengo hijos.

Pero en mi reciente viaje a la Argentina, mi país natal, descubrí que una de las razones por la que me divierte tanto dar este tipo de orientación es porque combino mi experiencia con estudiantes y jóvenes con ideas que funcionan en otros ámbitos para proponer soluciones que la gente no suele considerar. De esta manera aporto una perspectiva distinta.

La realidad es que a menudo eso que no estudiaste, eso en lo que no trabajas, pero que igual practicas, eso que se te da de manera natural es algo que te trae mucha satisfacción.

Algo similar suele ocurrir con los hobbies. Tal vez eres dibujante en una firma de arquitectos pero pasas tus horas libres arreglando tu auto y el de tus colegas. O eres abogada y todos tus amigos te piden de regalo de cumpleaños que les prepares uno de tus “famosos” pasteles ¿Por qué no inyectar algo del placer que te da ese hobby en el trabajo?

Aún tenemos la idea arraigada de que el trabajo debe ser trabajoso y el hobby placentero y no remunerado. “Hay que tomárselo en serio”, “aquí no se viene a jugar” o “no, esto no lo cobro. Es un hobby”.  Sin embargo los estudios muestran que cuanto más lúdico es el medioambiente de trabajo, mayor la creatividad y por ende, la productividad. Y también que cuanta mayor satisfacción siente un empleado en su trabajo, mayor su compromiso laboral y su crecimiento.

Entonces, si quieres ser más feliz en el trabajo (y en la vida) te serviría responder estas preguntas.

  1. ¿Cómo puedes incorporar a tu trabajo aquello que disfrutas hacer en tu tiempo libre?
  2. ¿Qué te da gran satisfacción y que podrías convertir en una fuente de ingresos?

No digo que no haya que hacerle lugar a los hobbies y a lo que haces por puro placer sin rédito económico. Sólo te propongo que no mantengas tan separados los ámbitos trabajo – tiempo libre.

En mi caso, voy a empezar a integrar más formalmente a mi práctica esas charlas creativas con padres para que orienten a sus hijos a que estudien y decidan qué hacer con sus carreras profesionales. Me divierte, me llena de energía y ayuda a mucha gente.

¿Y tú? ¿Qué harás para integrar mejor tu trabajo con lo que te da tanto placer en tu tiempo libre?

Si eres mujer y estás interesada en pasar al próximo nivel de tu carrera o tienes un negocio y lo quieres hacer crecer, te invito a que explores el programa Step Up del Red Shoe Movement.

 

GQI-MarielaDabbah

* Cortesía de Mariela Dabbah. La opinión de los columnistas no coincide necesariamente con la de Ismael Cala.