Como un dispositivo que funciona obedeciendo a la mente, el cerebro es un milagro de eficiencia. Es increíblemente bueno convirtiendo conductas repetitivas en hábitos y reacciones automáticas.

Pero a diferencia de las computadoras, el cerebro humano puede decidir cómo cambiar el cableado para debilitar las nuevas vías y luego borrar reacciones indeseables.

Pero, ¿cómo se hace eso?

La raíz de todos los malos hábitos y el comportamiento negativo se encuentra en el interior, donde nuestros sesgos, prejuicios, y auto-juicios comienzan.

Si crees que comer te hace más feliz, tu cerebro hará una conexión predeterminada. Cada vez que te sientas triste, te enfrentarás a una reacción química que te impulsará a comer.

Así que la verdadera pregunta es cómo cambiar la configuración predeterminada de tu cerebro.

El cerebro no puede hacer esto por sí solo. En su lugar, tú debes asumir el rol de reparador, sanador y maestro de tu cerebro.

  • El hombre o mujer de la reparación, localiza los mecanismos rotos y se dispone a reemplazarlos.
  • El sanador consuela los aspectos heridos del cerebro.
  • El profesor introduce lecciones de un nuevo pensamiento.

No importan los prejuicios que tengas, este enfoque de tres partes es aplicable.

Utilicemos como ejemplo el sentido personal de la frase «yo no soy lo suficientemente bueno”.

Este sesgo se puede aplicar a cualquier cosa, desde tu aspecto físico hasta tu rendimiento en el trabajo; el objetivo específico no importa.

Después de haber identificado este sesgo en ti mismo, acércate a él a través de tus tres roles:

  1. Reparador: Cuando tienes una respuesta desanimada porque te sientes fuera de lugar, debes detenerte y decirte a ti mismo: «Esta es una respuesta predeterminada que no tiene nada que ver con la realidad.

Puedo llegar a sentirme en mi lugar si así lo deseo. Sólo necesito tiempo y práctica”.

  1. Sanador: Habiendo apartado la respuesta predeterminada y autodestructiva, debes ocuparte del residuo. Este consta de malos recuerdos, sentimientos heridos, y de ansiedad.

Prepárate para sanarlos mediante la búsqueda de un confidente, un terapeuta o grupo de apoyo útil.

  1. Maestro: Introduce conceptos que puedan formar una mejor respuesta por defecto. En lugar de «No soy lo suficientemente bueno», prueba las siguientes respuestas:
  • Ya soy bueno en muchas cosas.

Veamos si puedo añadir una nueva.

  • No tengo que aspirar a un resultado perfecto. Déjame hacer lo que pueda.
  • No necesito ser mi propio crítico.

Al adoptar estas tres funciones, atraerás un renovado poder personal en tu vida y ampliarás el sentido de tu propio ser al mismo tiempo.

GQI-DeepakChopra

* Cortesía de Deepak Chopra La opinión de los columnistas no coincide necesariamente con la de Ismael Cala.