Armani Crews estaba a punto de cumplir los 6 años y no quería celebrar una gran fiesta, sino algo muy diferente. Le pidió a sus padres que, en lugar de celebrarlo con sus amigos, quería dar la comida a los sin-techo.

Armani quiso ayudar a los demás desde que vio a su hermano dar las sobras a una persona necesitada en la calle. Esta fiesta tan especial se extendió entre la comunidad, que comenzó a donar. Así, la familia pudo preparar comida, comprar agua embotellada y paquetes de cuidados básicos.

Cerca de 125 personas hicieron una fila alrededor de su casa. Debido al éxito de la celebración, los Crews han decidido convertirlo en una tradición.

Una niña de 6 años estuvo decidida a deshacerse de su propio cumpleaños, con la ilusión que puede implicar eso para un pequeño, a cambio de ayudar a desconocidos que necesitaban cuidados. Todos deberíamos aprender de las lecciones de inocencia y generosidad que nos enseñan a diario los más pequeños. Unos gestos a los que no siempre prestamos atención.