Hoy vemos las cosas diferentes; hoy sentimos distinto; hoy conocemos y aprendemos de otras maneras y desde diferentes puntos de vista a veces más personales. Y entonces, ¿Por qué sigue nuestra sociedad haciendo las cosas de la misma manera que antes? Albert Einstein definió la locura como hacer siempre lo mismo y esperar resultados diferentes. Pues debemos trabajar en hacer desde hoy las cosas de una manera distinta e innovadora.

 Eso nos lleva a repensar una serie de temas tan importantes como nuestra visón, nuestra misión y de manera más enfocada en cual es el propósito que queremos alcanzar. Sí, nuestra visión cambia con el tiempo, nuestra misión debe cambiar también; son temas que están relacionados. Hoy todos debemos tener una misión para nuestras empresas (como lo han tenido tradicionalmente) pero además debemos tener una Visión para nosotros como profesionales y más importante todavía como personas.

Te has preguntado alguna vez ¿para que estas aquí?; ¿que puedes hacer con tú vida?; o ¿qué quieres alcanzar? Muchas veces no nos detenemos a pensar en eso que verdaderamente queremos, en eso por lo que estamos en este mundo para lograr. Las visiones de las grandes empresas son de transformación; ¿Por qué las nuestras deberían ser distintas? Por el contrario, también nuestra visión personal debe ser una visión de transformación. Es importante saber de qué estamos hablando y por ello quiero definir dos palabras importantes.

El Propósito es eso que me permitirá hacer una diferencia, que es casi inalcanzable, por lo que mis clientes o las personas nos recuerdan y la razón de ser de nosotros mismos; la Visión por su parte es eso que queremos alcanzar, que pensamos sin obstáculos ni nada que nos detenga, es ese lugar en el tiempo y en el espacio donde nos vemos en un período de 10 años. ¿Y cambia? Por supuesto que sí, en el tiempo y con el tiempo mientras nosotros mismos transitamos por ese camino de crecimiento personal.

Si entendemos la Visión como eso que queremos alcanzar comprendemos por qué nuestra Visión, Misión y Propósito están enmarcadas en nuestros valores personales y profesionales que por definición deben ser los mismos. En efecto, son los mismos.

Entendamos entonces que esa visión que tenemos va evolucionando con el tiempo. Hoy no es la misma visón que teníamos cuando éramos estudiantes, profesionales jóvenes o cuando ya tenemos una gran experiencia. Lo mismo pasa con nuestras empresas: su visión cambia con el tiempo, por las nuevas tecnologías (Apple), por las nuevos desarrollos (Uber), por los nuevos alcances (Emirates), por el nuevo futuro que estamos creando (Tesla). Es por ello que nuestra evolución debe ser algo continuo, algo que nos permita extrapolarnos más allá de esa perspectiva que tenemos, normalmente de corto plazo y ver en un período de tiempo más lejano, en esos 10, 20 o más años, donde entendamos que debemos ser flexibles, que debemos adaptarnos pues el mundo en el que nos movemos cambia. Y esa es la misma filosofía que deben tener nuestros países. Si no lo tienen, debemos participar en crear en conjunto esa nueva visión que queremos. Es parte hoy de lo que nos toca hacer; parte de nuestra responsabilidad como ciudadanos.

Cambia tu enfoque y comienza desde hoy a obtener esos resultados diferentes que tanto quieres y en el camino define esa nueva visión de lo que quieres llegar a ser.

GQI-LuisVGarcia

* Cortesía de Luis Vicente García La opinión de los columnistas no coincide necesariamente con la de Ismael Cala.