Por JOSÉ FERNÁNDEZ

En algún momento de nuestras vidas, la mayoría hemos experimentado un aumento de peso inexplicable y repentino, hinchazón de piernas, manos, debilidad o calambres. Todo esto es consecuencia de una posible retención de líquidos. Una vez que nos pasa, nos preguntamos: ¿Y ahora qué hago? Pues bien, aquí te doy unos consejos básicos para contrarrestar y evitar la retención de líquidos:

– Incrementa el consumo de alimentos ricos en agua y electrólitos, principalmente frutas y verduras (arándanos, piña, sandia, pepino, lechuga, berenjena).

– Realiza actividades que beneficien la circulación de la sangre, como los ejercicios cardiovasculares (caminar, bailar, montar bicicleta, trotar).

– Toma agua, entre 2-3 litros diarios (y sí, no me cansaré de recordarte lo importante que es mantenerse hidratado).

– Reduce el consumo de sal y sustitúyelo por hierbas y especias naturales (orégano, perejil, cilantro).

– Evita las comidas altas en azúcar, sodio, el consumo de bebidas alcohólicas y harinas refinadas.

– Incluye proteína en todas tus comidas, ya que sí careces de ella, puede reducirse la producción de albúmina (principal proteína de la sangre sintetizada en el hígado) y así, acumular líquido entre los tejidos.

– Duerme: ¡Sí, así es! El reposo es esencial para prevenir la retención de líquidos, especialmente cuando se ubica en las piernas.

– Consumir té u otras infusiones naturales es beneficioso, por tener un efecto diurético.

– Si tu actividad laboral te obliga a estar [email protected] durante mucho tiempo, levántate al menos cada hora, estírate y camina un rato.

– No uses ropa o zapatos muy ajustados, ya que obstruyen la circulación y favorecen la retención.

* Cortesía del entrenador y nutricionista José Fernández. La opinión de los columnistas no coincide necesariamente con la de Ismael Cala.