En una reciente reunión con Karina, una nueva clienta, decidimos hacer un walk and talk es decir, llevar adelante la reunión caminando, mientras me daba un tour de su empresa.

Apenas me encontré con Karina le pedí que ubicara a Mario, un colega mío que trabaja en la misma compañía y al que no veía hacía un par de años. Quería pasar unos minutos a saludarlo luego de nuestro almuerzo.

Karina y yo recorrimos el campus, incluido el gimnasio, dos grandes cafeterías, y una docena de edificios de oficinas. Almorzamos juntas y luego fuimos a encontrarnos con Mario a tomar un café. Al final de nuestro recorrido, le pregunté a Karina qué porcentaje de mujeres había en la empresa ya que había visto muy pocas en el gimnasio y la cafetería. Para mi sorpresa, me dijo que un 40%.

Mi pregunta iba orientada a que Karina identificara un fenómeno que les ocurre a las mujeres y del que por lo general no son conscientes. Trabajan duro y no valoran lo suficiente el tiempo de socializar con sus colegas, algo que impacta en forma directa sus posibilidades de desarrollarse y crecer en sus carreras. De ahí que no hubiera mujeres ni en el gimnasio ni en la cafetería. Y de ahí también que Karina se asombrase no sólo de que yo supusiera que Mario estaría disponible para verme sino más aún, de que efectivamente se hiciera el tiempo de tomar un café con nosotras.

Lo que ocurre es que las mujeres subestiman el poder del networking (fortalecer las redes de contacto). Y esta es una pieza fundamental en tu crecimiento, ya sea que trabajes en relación de dependencia o por cuenta propia. Cuanto más fuerte es tu capital social mejores son tus oportunidades a todo nivel. ¿Por qué? Porque la gente ofrece desafíos y promociona a personas en las que confía. Si lo único que haces es trabajar intensamente y no te ocupas de crear lazos con otros, no estarás en la lista corta de candidatos para la próxima promoción.

En gran parte esta conducta es el producto de los mandatos inconscientes con los que crece la mujer y que llevan mucho tiempo instalados en la cultura. Es la suposición de que por más que trabaje a tiempo completo la mujer sigue siendo la mayor responsable de la casa y la familia. Esta doble carga hace que el tiempo disponible para que una mujer haga networking se reduzca sustancialmente y, que ante la duda, opte por volver a su casa a ocuparse de la cena, los chicos, su padre enfermo o lo que sea.

Mientras entre todos vamos renegociando esos viejos roles que aún no se han adaptado a la nueva realidad, aquí hay cuatro sugerencias que puedes probar de inmediato para desarrollar y fortalecer tu red de contactos.

  • Dos veces por semana almuerza con otros. En lugar de comer sola invita a un par de colegas a hacerlo contigo. Aunque sólo tengas 15 minutos es un buen momento para conversar de temas personales o generales y profundizar el conocimiento mutuo. Nada mejor que interesarse en el prójimo de manera auténtica para establecer relaciones sanas.
  • Aprovecha el gimnasio, y otras oportunidades que te ofrece tu empresa. (Capacitaciones, cursos, congresos, etc.) No es sólo el hecho de que es bueno hacer ejercicio y capacitarse sino que esos breves momentos compartidos fuera de la oficina van construyendo la relación de confianza.
  • Pasa por las oficinas de tus colegas sin una cita previa. Las visitas informales periódicas a pares o jefes pueden ser muy efectivas. A Karina le llamó la atención la buena predisposición de Mario a encontrarse conmigo sin previo aviso, porque es algo que ella nunca hace. “Voy a empezar a practicarlo,” me dijo al final de nuestra visita. A veces, las mujeres sólo se acercan a hablar cuando necesitan algo laboral y eso predispone en forma negativa al otro. Acércate para preguntar cómo está, cómo le fue en el último partido de fútbol, cómo salió la obra de teatro de su hija, etc.
  • Sal a tomar algo con el grupo al menos una vez al mes. Si tus colegas suelen salir a tomar algo todos los viernes y tus responsabilidades familiares no te lo permiten, resérvate un día al mes para acompañarlos. Negocia con tu pareja u otra persona para que te cubra en casa. Si realmente quieres crecer, esto es parte de tu trabajo.

Como ves, hay acciones concretas que puedes implementar de inmediato que no toman más tiempo del que ya estás invirtiendo en tu día laboral. Comienza por aquí y verás cómo rápidamente aumenta la satisfacción y los resultados que obtienes en tu carrera.

GQI-MarielaDabbah

* Cortesía de Mariela Dabbah. La opinión de los columnistas no coincide necesariamente con la de Ismael Cala.