No, el título no es un error. La realidad está completamente hecha de nuestros sueños colectivos. Los buenos, los malos y los mediocres. Tú y yo somos entes soñantes. Ya estemos dormidos o despiertos, no podemos dejar de generar ideas que toman forma y se convierten en la realidad en la que vivimos. Claro que cada uno está sumergido en circunstancias determinadas, pero tu actitud frente a esas circunstancias las pueden transformar en positivas o negativas.

En un reciente viaje a Europa conocí a una talentosa artista, Jimena Lucas, una mujer que pinta desde los 7 años. Desde un comienzo fue su manera de escapar de una vida familiar complicada. Nacida en Uruguay, Jimena emigró a España a los veinte y tuvo una serie de empleos como camarera en varios restaurantes de Barcelona. Se casó, tuvo dos hijos y al poco tiempo se encontró criándolos sola y trabajando duro para mantenerlos. Pero en ningún momento dejó de pintar. Hace un par de años por fin abandonó todo lo que no estaba relacionado con la pintura y apostó a vivir de sus obras. Cuando le pregunté si es posible vivir del arte me respondió algo maravilloso: “Yo siempre viví del arte. Es decir, gracias al arte vivo.”

Desde que decidió seguir su sueño de dedicarse a su vida de artista, a Jimena le va muy bien. Sus originales pinturas y esculturas, caracterizadas por el collage y re-uso de materiales de deshecho, son piezas de colección.

Para encontrase con el éxito, a Jimena le tocó perseverar en su sueño a costa de un sinnúmero de obstáculos que encontró en el camino. A todos los transformó en combustible para propulsar su creatividad.

¿Qué haces tú con tus sueños? ¿Los dejas colgados de tus pestañas cuando te despiertas cada mañana? ¿Crees que son “sólo sueños” y no vale la pena intentar realizarlos? Hoy te recuerdo que lo único que transformarás en tu realidad son tus sueños. Y que pensar en que son “sólo sueños” es la verdadera razón por la cual aún no los has concretado.

¿Qué hacer? Aquí van algunos pasos que puedes dar:

  1. Reconoce que la realidad es una manifestación de nuestros sueños. Por ejemplo, todo edificio fue primero un sueño, una idea en la cabeza de un arquitecto.
  1. Acostúmbrate a tomar nota de tus sueños, tanto los que tienes por la noche como aquellos que atesoras en tu mente desde hace años. ¿Quieres escribir un libro? ¿Aprender un idioma? ¿Viajar a un destino exótico? Anótalo.
  1. Lista bajo cada sueño qué necesitarías para llevarlo a cabo. Desde recursos hasta certificaciones y ayuda de terceros.
  1. Lista las acciones que debes realizar para cumplirlo. Aunque tu sueño te parezca muy remoto, empieza por listar los pasos que debes dar. Luego haz alguna acción, por simple que sea, para acercarte a ese sueño. Por ejemplo, si quieres viajar pero no tienes dinero y ni siquiera tienes pasaporte, gestiónalo. Tener el pasaporte listo envía el mensaje a tu cerebro de que estás preparándote.
  1. Persiste. Persiste. Jimena misma lo dice. La única manera en que logró llevar su sueño de vivir de su arte a la realidad fue no dejarse derribar por la adversidad y la incertidumbre. Por las múltiples responsabilidades que implica ser artista y mantener ella sola a una familia.

¿Cuál es la opción? Si no realizas tus mejores sueños, solo vivirás inmerso en lo que te toca y en la versión menos óptima de ti mismo. Así que adelante. ¡A soñar en grande!

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GQI-MarielaDabbah

* Cortesía de Mariela Dabbah. La opinión de los columnistas no coincide necesariamente con la de Ismael Cala.